Un agente de la policía montada italiana frente al emblemático Coliseo de Roma. | Reuters

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Italia permitirá las visitas a familiares y abrirá parques y jardines públicos desde el 4 de mayo, cuando el país iniciará su desconfinamiento gradual tras casi dos meses de confinamiento por la crisis del coronavirus, pero no consentirá reuniones sociales.

El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, detalló el plan de reapertura del país y dijo que se podrá realizar deporte, manteniendo la distancia social de al menos un metro para evitar contagios, y también celebrar funerales con un grupo reducido de familiares, de hasta 15 personas, siempre cuando lleven mascarillas y respeten la distancia social.

El Gobierno italiano fijará un precio máximo de 0,50 euros para la venta de mascarillas y trabaja para suprimir el impuesto sobre el valor añadido (IVA). Además prohibirá la salida a la calle de quienes tengan fiebre superior a 37,5 grados, que deberán permanecer en casa, evitar los contactos sociales y llamar al médico.

El país transalpino registró 260 fallecidos con coronavirus en las últimas 24 horas, la cifra más baja de las últimas seis semanas, y el número total de muertos alcanza los 26.644, según el recuento oficial divulgado este domingo.

El número total de contagios desde que se inició la emergencia en el país el 21 de febrero, contando enfermos actuales, fallecidos y curados, asciende a 197.675, con un incremento de 2.324 respecto al sábado.

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Las personas actualmente enfermas son 106.103, lo que significa que en las últimas horas han aumentado en 256 los nuevos positivos, y de ellas el 78 % se encuentra en sus casas sin síntomas o con síntomas leves.

Italia iniciará su desconfinamiento gradual desde el 4 de mayo. Este domingo se avanzó en una entrevista con el diario La Repubblica que la mayoría de las empresas, la manufactura y la construcción reanudarán su actividad ese día, pero que los ciudadanos tendrán que esperar un poco más hasta tener plena libertad de movimiento.

También dijo que se «revisará las restricciones más estrictas» del confinamiento, aunque no ha indicado de qué forma.

Según los medios italianos, será posible salir a pasear y a hacer deporte de forma individual, pero las personas deberán seguir respetando las distancias de seguridad y será recomendable llevar mascarillas para evitar contagios.

Por eso el primer ministro ya ha subrayado que fijará el precio máximo de venta de las mascarillas para evitar abusos de mercado, como ha hecho España.

Los bares y los restaurantes tendrán que esperar, aunque Conte no ha dado fechas, y sí ha avanzado que los colegios seguirán cerrados hasta septiembre.