El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu; la secretaria estadounidense de Estado, Hillary Clinton, y el presidente de la ANP, Mahmud Abás. | Efe - KHALED EL FIQI

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El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abáss, retomaron ayer en la localidad egipcia de Sharm el Sheij el diálogo directo, aunque en esta ocasión se desarrolló sin anuncios y en un mutismo apenas roto por el enviado de Estados Unidos a Oriente Próximo, George Mitchell, que defendió la necesidad de ampliar la moratoria sobre la construcción de los asentamientos judíos en Cisjordania y anticipó que las partes podrían llegar a un acuerdo de paz en el plazo de un año.

En los encuentros, además de Netanyahu y Abás, tomaron parte la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, y el presidente egipcio, Hosni Mubarak, que ejercía de anfitrión.

Las únicas declaraciones tras estas reuniones llegaron de boca de Mitchell, quien negó una supuesta crisis en las negociaciones y defendió que el objetivo común de las dos partes es el de «dos estados para dos pueblos».

Moratoria

Una de las cuestiones más espinosas, y en la que, de momento, ambas partes no se han puesto de acuerdo, es el futuro inmediato y a largo plazo de los asentamientos judíos en Cisjordania, especialmente cuando está a punto de expirar una moratoria sobre las construcciones en estos territorios fijada por Israel.

El diplomático norteamericano reiteró la postura de Washington e hizo hincapié en que las autoridades israelíes deberían ampliar la moratoria. Los palestinos han hecho de esta cuestión una de sus principales demandas y exigen que se amplíe el paréntesis más allá del 26 de septiembre, fecha de su extinción, aunque Israel aún no ha confirmado prórroga alguna.

«Las partes han comenzado serias discusiones en asuntos claves», indicó Mitchell. «El presidente Abás y el primer ministro Netanyahu también reiteraron su intención de encarar estas negociaciones de buena fe y con seriedad», agregó.

Las dos partes negaron que el retraso de dos horas y media en la comparecencia de Mitchell sea el resultado de una crisis. El negociador jefe palestino, Saeb Erekat, aseguró que «no hay crisis, todo marcha según lo planeado», mientras que fuentes cercanas a Netanyahu calificaron de «positivo y productivo» el diálogo.

Los contactos se retomarán hoy en Jerusalén, mientras que los equipos negociadores de las dos partes volverán a verse «en los próximos días» para ultimar un nuevo encuentro de alto nivel, según adelantó Mitchell.