Javier Solana se reunió ayer con el nuevo mandatario palestino y le brindó el apoyo de los Veinticinco.

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El Gobierno de EEUU recibió ayer con clara satisfacción la victoria de Mahmud Abbás en las elecciones presidenciales palestinas, y espera que su compromiso contra el terrorismo y la ayuda de Israel renueven el proceso de paz. «Estoy animado por los resultados de las elecciones» palestinas del domingo, señaló Bush en unas breves declaraciones en la Casa Blanca, en las que se mostró totalmente abierto hacia la colaboración con Abú Mazen.

En sus primeras declaraciones tras la celebración de las elecciones palestinas, el primer ministro israelí, Ariel Sharón, manifestó: «En la actual situación, tras las elecciones de ayer, lo principal es centrarse en lo que los palestinos hacen para combatir el terrorismo. Los palestinos siguen sin luchar contra el terrorismo y las declaraciones de Abú Mazen durante su campaña electoral no son muy esperanzadoras, pero le juzgaremos por sus acciones después de las elecciones».

Bush dijo que quiere trabajar con el presidente electo palestino y hablar con él «en el momento adecuado. Espero recibirle en Washington, si decide venir». La Casa Blanca dijo que Bush y Abbás podrían hablar por teléfono esta misma semana.

El contraste no puede ser mayor con la política que Bush y su Gobierno siguieron desde su llegada al poder en enero de 2001, en la que ignoraron totalmente al anterior presidente palestino, el fallecido Yaser Arafat, a quien consideraban un obstáculo para la paz. Bush pidió también a Israel que se implique a fondo en tratar de ayudar al éxito del futuro gobierno de Mahmud Abbás.

Por ello, el presidente estadounidense pidió a Israel que continúe apoyando el proceso de paz con la prevista retirada de Gaza y ayuda «al desarrollo de las instituciones palestinas» para que haya un Estado palestino viable.