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El tenso compás de espera sobre la suerte de los dos periodistas secuestrados en Irak se mantenía ayer, en medio de interrogantes sobre la actitud de las alumnas musulmanas ante el estreno hoy de la ley que prohíbe los signos religiosos ostensibles, como el velo islámico, en las escuelas públicas.

En contra de lo anunciado por «Al Yazira» el lunes al divulgar un nuevo vídeo de los dos rehenes, el plazo fijado por los secuestradores no expiró en la noche del martes sino que venció anoche, según informó la Liga Arabe, en base a «contactos» en Irak.

En una réplica indirecta a los secuestradores de Christian Chesnot y Georges Malbrunot que reclaman la revocación de lo que llaman la ley contra el velo islámico, el ministro de Exteriores, Michel Barnier, explicó ayer en la cadena árabe «Al Yazira», en Qatar, que «no hay ninguna ley sobre signos musulmanes».

Es una ley que «garantiza la neutralidad de ciertos lugares públicos», recalcó el jefe de la diplomacia francesa, que a su paso por Qatar recibió el apoyo de las autoridades a sus esfuerzos por la liberación de los dos rehenes del «Ejército Islámico en Irak». Barnier, que ya ha visitado Egipto y Jordania, dijo que mantiene la esperanza y que sólo puede imaginar una salida «positiva» a la crisis, mientras se agotaban las horas del segundo ultimátum.

Mientras, en una nueva demostración del frente unido que la comunidad musulmana francesa forma con el gobierno y el resto de la sociedad de Francia, una delegación del Consejo Francés del Culto Musulmán (CFCM) emprendió viaje a Aman, camino de Bagdad, después de orar en la Mezquita de París por la liberación de los dos rehenes. «Toda la comunidad musulmana les acompaña», dijo el presidente del CFCM y rector de la Mezquita, Dalil Boubakeur.