Un policía observa los daños ocasionados en una refinería de petróleo al sur de Basora.

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El cuerpo sin cabeza de quien parece ser un occidental apareció ayer a orillas del río Tigris en la ciudad de Beiyi, a 200 kilómetros al norte de Bagdad, informaron fuentes policiales iraquíes.

El gobierno búlgaro reconoció ayer que existen pocas posibilidades de salvar al otro ciudadano que está secuestrado.

Las fuentes, citadas por el canal de televisión «Al Arabiya», dijeron que se cree que es el cadáver de uno de los búlgaros secuestrados por una célula del grupo terrorista «Monoteísmo y Yihad».

Los secuestradores de los dos camioneros búlgaros enviaron el pasado martes una cinta de vídeo a la cadena «Al Yazira» en la que mostraban cómo decapitaban a uno de sus rehenes, y advertían de que daban un plazo que expiraba al día siguiente para asesinar al segundo.

Las exigencias de este grupo, liderado por Abu Musab al Zarqaui, al que algunos consideran jefe de Al Qaida en Irak, para no llevar a cabo sus amenazas consisten en que las fuerzas estadounidenses liberen a todos los iraquíes detenidos en sus prisiones.

Por otra parte, diez iraquíes murieron ayer en un atentado contra la policía de la ciudad de Haditha (al oeste de Bagdad), una acción que eleva a 37 el número de muertos en dos días en todo Irak. «Diez personas, tres policías y siete civiles, murieron y otras 27, entre ellas siete policías, resultaron heridas», declaró un testigo. El director del hospital de esta ciudad confirmó el balance y agregó que «entre los tres policías muertos había dos oficiales».

Un portavoz del Ministerio del Interior en Bagdad precisó que el atentado coincidió con la llegada del equipo de día a la comisaría. Haditha se había librado hasta la fecha de la violencia que se registra en otras ciudades de la provincia occidental de Al Anbar, principalmente Faluya y Ramadi.