Miembros de la delegación española desplazada a Irak se manifestaron frente a las sede de la ONU en Bagdad.

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AFP-CRAWFORD/BAGDAD
«Espero que no tengamos que ir a la guerra» contra Irak, aseguró Bush a la prensa desde su rancho de Crawford, en Texas, donde pasa las festividades de Año Nuevo. En este sentido, expresó su esperanza de que Sadam Husein desmonte en forma pacífica sus proyectos de armas de destrucción masiva.

«Es a Sadam Husein a quien corresponde la decisión de desarmarse, es él quien debe optar por ello», añadió, no sin mostrarse escéptico respecto a la buena voluntad del líder iraquí. «Es un hombre al que le gusta jugar», afirmó. Asimismo, añadió que los primeros indicios sobre su intención de desarmarse voluntariamente «no son muy positivos».

El mandatario norteamericano también reiteró su deseo de encontrar una solución diplomática a la crisis con Corea del Norte y señaló que el reinicio de su programa nuclear no beneficia para nada a Pyongyang. «Estamos trabajando con nuestros amigos y aliados en la región para explicar claramente a Corea del Norte que se corresponde con los intereses de esa nación el desarrollo y proliferación de armas masivas de destrucción», declaró Bush.

Horas antes de que hablara Bush, El viceprimer ministro iraquí, Tarek Aziz, acusó a Estados Unidos de «buscar pretextos estúpidos» para atacar a Sadam Husein. Aziz, durante una recepción a delegaciones europeas en Bagdad, aseguró que el presidente Bush anunció que no decidiría si atacaba Irak hasta conocer el informe de los inspectores de la ONU y ahora sólo buscas pretextos para la guerra, con la única finalidad de tratar de poder controlar el petróleo.

Por otra parte, La organización no gubernamental Intermón Oxfam denunció ayer que la tasa de mortalidad infantil en Irak ha aumentado en los últimos diez años más que en ningún otro país, hasta alcanzar el 13 por ciento entre los menores de cinco años. La ONG señaló que la gravedad de la crisis humanitaria que sufre Irak es tal que, incluso en el supuesto de que finalmente no se produzca un conflicto, la ayuda debe llegar de forma urgente. Así lo han constatado los equipos de Oxfam y Cáritas que han visitado distantes regiones del país recientemente: Mosul y Kirkuk, en el norte; Bagdad, en el centro; y Najaf, en el sur.