TW
0

La comunidad internacional no quiere asumir riesgos y crear «falsas o desmesuradas expectativas» sobre el estatus que podría tener a corto plazo la provincia serbia de Kosovo. José María Aznar respondió de esta manera a las declaraciones realizadas en su presencia por el líder moderado albanokosovar, Ibrahim Rugova, quien aseguró que tanto su partido político como el Ejército de Liberación de Kosovo (ELK) son partidarios de su independencia, si bien reconoció que entre las condiciones incluidas en el documento firmado por los albanokosovares en la localidad francesa de Rambouillet figura un periodo de tres años de presencia internacional en el territorio. Aznar advirtió que no se pueden añadir condiciones a las negociaciones aprobadas para Kosovo, ya que la OTAN y la comunidad internacional no quieren asumir riesgos, y crear «falsas o desmesuradas expectativas» sobre lo que puede ser a corto plazo la evolución de aquella zona.

Los acuerdos a los que se ha llegado deben ser cumplidos de «manera clara», según el jefe del Ejecutivo español, para quien actuar de esta manera conseguiría eliminar riesgos, como puede ser que Rusia se aleje del proceso y que el despliegue de las fuerzas internacionales en Kosovo pueda ser utilizado para la «división o partición» de la provincia.

A juicio de Aznar, el presidente yugoslavo, Slobodan Milosevic, «no va a tener otra oportunidad mejor que esta», ni va a recibir una «oferta mejor que esta». Además, la OTAN seguirá bombardeando hasta que se verifique y contraste la retirada efectiva de las fuerzas serbias de este territorio del sur de Serbia.

El encuentro entre Ibrahim Rugova, que fue recibido en audiencia ayer por la mañana por el Rey don Juan Carlos, y José María Aznar fue calificado por este último de «grato y fructífero», ya que se han intercambiado opiniones de manera «franca y sincera».