Antònia Jover en la sede de Podemos con material de campaña. | P. Pellicer

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Nacida en Santa Catalina (Palma) en 1958, Antònia Jover es la primera vez que la coordinadora de Podemos encabeza la candidatura autonómica. Ha sido diputada en el Congreso y, por su amistad, su papel fue decisivo para que Pablo Iglesias participará el sábado en un mitin de Unidas Podemos.

¿Comparte usted con Iglesias que la derecha madrileña está articulando un golpe de Estado?
—Lo que está claro es que la derecha política, y eso se ve en [Isabel Díaz] Ayuso quiere condicionar la política española desde Madrid.; basta ver el golpe que le pegaron en el PP a Casado.

¿Exageró Iglesias?
—Es su análisis político, el de una persona que tiene una visión de la política del país muy clara y yo se la respeto.

¿Y ese golpe no tendría ramificaciones en Baleares?
—Lo que sí hay es una cierta tendencia del PP y de Vox a cambiar las reglas del juego y a centralizarlo todo. Vox, el partido del odio, no lo disimula cuando dice que hay que devolver las competencias y que el país se dirija desde Madrid. Eso no puede ser. Aquí hemos visto como la sanidad y la educación se gestionan mejor desde la proximidad. Imagine cómo habría sido la gestión sanitaria o la de las residencias de personas mayores desde Madrid. No me lo quiero ni imaginar.

También destacó Iglesias que los resultados de Podemos en Balears están por encima de la media.
—Creo que hemos gestionado muy bien en Balears y eso la gente nos lo va a reconocer. No tengo ninguna duda.

En la encuesta que publicó este diario Podemos pierde un escaño, decisivo para la mayoría.
—Nunca hemos tenido en cuenta las encuestas, son de muchos tipos y hay muchas cocinas. Preferimos guiarnos por lo que nos dice la gente de la gente de la calle. Me he recorrido las Islas y la gente nos da muchos ánimos por la calle. Esa es la encuesta que vale, la que se publicará después de las elecciones.

¿Notan el apoyo de la gente?
—Mucho. Ayer una señora me dijo, que sepas que todavía no me han llegado a casa vuestras papeletas y que os quiero votar.

¿Hay algo en la gestión del Govern con la marca de Podemos, que no se hubiera hecho sin ustedes?
—Muchísimas cosas, tanto en Balears como en el plano estatal. Centrándome en el Govern, sin duda que la gestión en política agraria lleva la marca de Podemos. Cuando asumimos la conselleria, los agricultores se sentían totalmente abandonados. Y cuatro años después hemos duplicado las ayudas y preparando un plan de regadío muy importante. Durante la pandemia, salvamos las cosechas de los agricultores, nosotras llevamos directamente el producto del campo a los sectores donde hacía falta, a los comedores sociales y compramos directamente. En la conselleria de Juan Pedro [Yllanes], estamos apostando por la diversificación económica y muy comprometidas con la lucha contra el cambio climático con la implantación de energías verdes, la innovación y la industria, que ha aumentado su peso en el Producto Interior Bruto. Todo eso es marca Podemos. Y no sólo eso: es marca Podemos nuestra propuesta de que el transporte público sea gratuito para siempre. Es un servicio público que debe estar garantizado, como están garantizadas la sanidad y la educación.

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¿Y hay dinero?
—Este año el coste fue de 43 millones. 43 millones de un presupuesto de 6.000 es totalmente asumible.

No ha citado el área de Memoria Democrática.
—Claro, claro, es que de Memoria Democrática me cuesta mucho hablar porque me emocionó. Somos líderes en cerrar heridas y eso nos los reconocen por todo. Somos la envidia de España en la gestión de nuestra memoria histórica.

¿Cabe la crítica o la autocrítica en la gestión de la izquierda?
—Por los demás no hablo. Lo que yo digo es que somos el partido más autocrítico del mundo, nos autocriticamos en público y salimos en todos los medios. Siempre hay que analizar y revisar, aunque creas que lo has hecho bien, siempre se puede hacer mejor.

¿Y qué se puede hacer mejor?
—Todo se puede mejorar en esta vida. Es evidente que podríamos haber empujado más a nuestros socios en algunas cuestiones. Muchas veces nos hemos sentido solas, nos hemos sentido solas en más exigencias a los hoteles para que incorporaran energías renovables, nos hemos sentido solas cuando pedimos rebajar el números de pisos para ser gran tenedor. Y mucho me temo que nos vayamos a quedar solas en el próximo Govern defendiendo la gratuidad del transporte público.

Solas. ¿Utiliza el femenino como genérico por alguna razón?
—Porque soy mujer, y si digo solos me siento excluida. Y también porque somos personas.

¿Y hay que hacer autocrítica por la división de la izquierda? Pienso en el efecto Sumar en algunas comunidades.
Yo le respondo por lo que pasa en Balears. Nosotras estamos aquí por sumar votos, estamos en coalición con Izquierda Unidas y apoyados por Yolanda Díaz, que estará en Palma el día 25. Lo tenemos clarísimo, la única opción es que todos los partidos de la izquierda vayan juntos y en eso estamos desde 2015.

¿Cuál es el hecho diferencial? ¿Por qué no se ha dado la tormentosa relación entre Podemos y Sumar?
—Aquí siempre nos hemos sabido llevar bien con Izquierda Unida, siempre hemos tenido claro qué era lo importante y cuando ha habido diferencias las hemos resuelto.

Durante el debate organizado por este diario quedó claro que los tres partidos del Govern querían repetir fórmula ¿Siempre que gobierna la izquierda tiene que presidir el PSIB y los demás apoyar?
—Nosotras pretendemos liderar el próximo Govern, eso es lo que le pedimos a la gente cuando le pedimos el voto: que no dé más fuerza en las urnas. Queremos liderar todas las instituciones porque creemos que nuestras propuestas son las mejores.