Las bolsas americanas se afianzan en Fibonacci

| |

Valorar:

Parecía que las caídas de bolsas americanas, que llegaron a superar el 20% entre los meses de septiembre y diciembre, marcaban un punto de inflexión y un fin de la tendencia alcista que comenzó en el ya remoto 2008. No ha sido así. Al menos, de momento.

Los rebotes en zonas clave como los 2.370 en S&P y los 5.900 en Nasdaq les han llevado incluso a superar el 61,80% de toda la caída comentada. Es decir, que la tendencia alcista no ha acabado. Este porcentaje técnicamente es muy importante, de hecho se ha hablado de él en esta sección en más ocasiones.

Sin embargo no tiene un origen bursátil y el lector con menos conocimientos en bolsa posiblemente sí ha escuchado hablar de “número phi”, de “número áureo” o “proporción dorada”. Fibonacci (Leonardo Pisano) era un matemático del siglo XII que estableció una secuencia de números fruto del estudio del nacimiento de conejos: 0-1-1-2-3-5-8-13-21-34-55… Cada número se obtenía de sumar los dos anteriores; el siguiente es 89 (34+55). Pues bien, dividiendo un número (especialmente a partir del 8) entre el siguiente se obtiene 61,80; y esta es la proporción áurea que habita “misteriosamente” en numerosos aspectos de la naturaleza, como las espirales del caracol, las del huracán o el porcentaje de machos-hembra de una colmena de abejas, entre otros. Esta relación le ha gustado a la especie humana, puesto que reside en las pirámides de Keops, en el Partenón y hasta en las tarjetas de crédito, y marca cánones de belleza en los rostros (busto de Nefertiti) y en muchos otros lugares.

En bolsa es muy utilizado: cuando después de una tendencia, se retrocede un 61,80% de la misma, se establece una resistencia y, por tanto, es difícil superar (también se da en el 38,20%, fruto de dividir un número entre el siguiente del siguiente).

En el caso del S&P y del Nasdaq estos puntos están en 2.715 y 7.025 y han sido superados e incluso han servido de rebote ante un retroceso de la semana pasada.
En caso de seguir respetándolos los siguientes objetivos estarían, de nuevo, en los máximos históricos alcanzados en septiembre.