Cómo invertir de forma sostenible

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En los últimos años está creciendo la corriente de la Inversión Socialmente Responsable (ISR o ESG). Este tipo de inversión busca ofrecer rentabilidad respetando tres criterios básicos: (i) el medio ambiente y los recursos naturales, (ii) los derechos humanos y (iii) el buen gobierno corporativo, primando transparencia, relación entre empleados y directivos o peso de las mujeres en puestos de relevancia.

Hay dos formas de invertir, o al menos intentarlo, de forma socialmente responsable:
El primero y aparentemente más simple es la “exclusión ética”. Se trata de vetar algunos sectores como el juego, el alcohol, el tabaco o las armas. Realmente quedan en el aire otros que podrían ser dudosos y que algunos inversores también excluyen, como la banca (por los desahucios y despidos practicados) o la automoción y petroleras por temas de contaminación y explotación de recursos.

El segundo, y todavía más complejo, es el denominado de la “integración completa” de los criterios de Inversión Socialmente Responsable. Mediante este, únicamente se incorporan en la cartera aquellas empresas que cumplen con los principios ambientales, sociales y de buen gobierno corporativo.

Aunque parezca una forma de invertir utópica y que las grandes gestoras pueden constituir fondos bajo criterios ISR para lavar su imagen (BlackRock, Nordea, Amundi, Pictet, BNP o Andbank son algunos ejemplos de grandes gestoras que ya los aplican en sus fondos), lo cierto es que las rentabilidades son muy altas.

A modo de ejemplo, el Vontobel Fund Sustainable Emerging Markets renta a tres años un 66%; el Nordea 1-Global Climate and Environment un 50% o el Parvest Climate Impact un 46%; además estos tres fondos son fácilmente accesible para pequeños inversores.

La pregunta es: ¿por qué ofrecen tanta rentabilidad estos fondos? Ya sea por moda o por concienciación, tanto inversores como clientes apuestan por empresas de este tipo. Por tanto, entre unos y otros retroalimentan las ventajas, generando más beneficios empresariales y, por tanto, subidas en bolsa.