La última ampliación del centro de San Fernando está en uso desde hace pocas semanas. En Madrid tienen 1.600 empleados y contratarán a mil más para la campaña de Navidad.

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Todo está a un clic, lo que convierte la compra por internet en un hábito cada día más arraigado. De hecho, los ciudadanos de Balears son uno de los mejores clientes de Amazon, una plataforma de comercio electrónico que acabade cumplir cinco años en España. El Económico ha visitado sus instalaciones en Madrid en las que se puede observar todo el proceso logístico que permite que las compras lleguen a casa en tiempo récord.

Balears es una de las comunidades que lideran el comercio electrónico en España. De hecho, los clientes compran un 28% más que la media estatal en Amazon.es. Esta cifra la sitúa como la segunda comunidad autónoma que más compra online, solo por detrás de Madrid. Hay que tener en cuenta que este dato se recopila a partir de los códigos postales donde se realizan los pedidos, por lo que eminentemente reflejan que las compras las hacen residentes en las Islas.

Por municipios, los datos que ofrece la empresa Amazon -nunca cuantitativos- son sorprendentes. Por ejemplo, Calvià es el municipio que más libros compra per cápita y Eivissa el que más juguetes adquiere. La ciudad de Eivissa también ostenta la primera posición como la que más música compra. Maó, en cambio, es el municipio que más material deportivo adquiere por persona, aunque seguida muy de cerca por Ciutadella, que solo compra un 1% menos. Maó es también el municipio de las Islas que más zapatos compra per cápita y la séptima ciudad española que más calzado ha adquirido en los últimos cinco años.

Con datos del año 2016, las tres categorías de Amazon donde más se compra en Balears son electrónica, libros y hogar. Las Islas son, de hecho, la comunidad que más artículos del hogar ha comprado per cápita en Amazon.es en los últimos cinco años, un 56,7% más que la media española, y la segunda comunidad que más productos de bebé adquiere online. También es la comunidad que más productos de alimentación adquiere per cápita. Respecto a cuándo compran, la hora en que más pedidos se registran en las Islas es entre las 12 y las 13 horas.

El producto que más han comprado en Amazon los ciudadanos de Balears es agua mineral. Completan el Top 5 de productos más vendidos en lo que llevamos de año la tarjeta de memoria Samsung EVO 32 GB, la bebida de avena Yo Soy, Kindle Paperwhite y las regletas fluorescentes con interruptor.

LOGÍSTICA. Amazon acaba de cumplir su quinto aniversario desde su llegada a España y cada año ha ido crecido de manera considerable, manteniendo su carta de presentación, que es la rapidez desde la compra hasta la entrega. El Económico ha visitado la última ampliación de sus instalaciones en San Fernando de Henares (Madrid), una nave de logística de 77.000 metros cuadrados que les ha permitido duplicar su capacidad y que funciona desde hace unas semanas. Contando las alturas, suma ahora alrededor de 180.000 metros cuadrados y tiene cinco naves y tres procesos de producción. La tecnología es su gran aliado y la combinación de maquinaria y trabajo manual es su fórmula para el éxito. Cuentan con 1.600 empleados solo en Madrid y para la temporada de Navidad contratarán a mil más.

Cada día llegan centenares de camiones a sus naves y descargan los productos. Se desempaquetan y un trabajador -en la empresa se llaman asociados- revisa cada producto uno por uno y lo clasifica en diferentes cajas según su estado. Si va en las amarillas, está en perfectas condiciones para colocar en las estanterías. Si tiene algún golpe o está roto o sucio, se descarta. Si es frágil o se puede ensuciar, como los peluches, se envuelve en material protector. Y también dan prioridad a los productos que ya se han pedido y se espera que lleguen al almacén. Los productos que tienen que enviarse a otro país tampoco siguen el proceso normal.

Todas las referencias nuevas -se incorporan 84.000 cada día en el conjunto de la compañía- se pasan por un escáner de tres dimensiones que recoge el peso, el tamaño y las características del producto para poderlo controlar durante todo el proceso de compra posterior.

Las cajas llenas de artículos se transportan en cintas hasta las torres de almacenaje, un edificio de cuatro plantas y pasillos interminables. Y es curioso que no se colocan por categorías, sino desordenados. Así se pueden ver zapatos mezclados con juguetes y material escolar, sin ningún orden lógico. De hecho, el mismo producto se puede repetir en diferentes ubicaciones dentro del almacén. Y no se ven cientos de productos iguales, sino apenas dos o tres unidades de cada cosa. Este desorden tiene una explicación, y es que mejora el proceso de recolección de los productos que se han pedido.

Los trabajadores apuntan en el ordenador la ubicación exacta donde dejan cada producto, ya que cada hueco de las estanterías tiene un código. Una vez en allí, los productos ya están listos para recoger.

La tecnología inteligente se pone en marcha en cuanto se registra un pedido. Continuamente está ordenando la lista de encargos pendientes por orden de prioridad -hay productos que llegan a casa en un día-. El algoritmo de Amazon asigna varios pedidos a un trabajador, que coge un carro y empieza a ‘hacer la compra’. Camina por los pasillos en el orden y dirección que le indica el pequeño ordenador que lleva, lo que le permite hacer el recorrido más corto y ‘en ese’, en lugar de andar de un lado al otro de la nave. Cuando coge un producto lo escanea para comprobar que efectivamente es lo que el cliente pedía y hace una revisión ocular. “Seis lados, seis segundos”, de manera que se revisa de nuevo que no tiene golpes ni manchas antes de meterlo en la cesta.

Una vez que se ha completado la compra, la cesta pasa a la siguiente fase donde se separan los diferentes productos por pedidos. Para ello utilizan unas estanterías movibles con huecos. Una vez más, el programa informático dice al trabajador dónde colocar cada producto, de manera que se van completando los encargos. El procedimiento es sencillo y repetitivo pero esencial, ya que de ello depende que el cliente reciba lo que ha comprado y no otra cosa.

Luego se pasa al embalaje. Los pedidos de la estantería movible, llena de pedidos diferentes, se separan en dos líneas de producción: pedidos de un solo artículo, y de dos o más productos. En la línea de compra múltiple se vuelve a repasar que está exactamente lo que ha pedido el cliente, y luego se procede al embalaje. En función del tamaño de cada producto y pedido, el algoritmo de Amazon indica al operario qué caja tiene que coger, al igual que otra máquina corta el trozo exacto de cinta de embalar que necesita cada caja. Si se ha pedido el producto para regalo, antes se empaqueta.

Y una vez el paquete ya está cerrado, pasa por una última comprobación: se pesa. Como el algoritmo sabe cuánto debería pesar en función de la compra y el embalaje, detecta si hay algún error. Seguidamente una máquina etiqueta el paquete con el nombre y la dirección del cliente mediante aire a presión. No aparecen nombres ni direcciones hasta este momento por protección de datos.

Estos paquetes, listos para su envío, pasan a otra cinta que los distribuye para su envío al destinatario, un trabajo que antes se hacía de modo manual. A cada lado de la cinta transportadora se colocan grandes cajas según la comunidad autónoma de destino y la empresa de transporte que tiene que llevárselos. Los paquetes van pasando y los sensores de la cinta empujan el paquete en el momento justo para que caiga donde tiene que ir. En este momento acaba la tarea de Amazon y una empresa de transportes externa llevará el pedido a casa del cliente.

EN CONTINUA EXPANSIÓN. Amazon España cumplió cinco años el 14 de septiembre. Empezó vendiendo libros, música y videojuegos y ha ido ampliando su gama de productos con juguetes, relojes, productos de bebé, hogar, cocina, zapatos, coche y moto, deporte, equipaje, joyería, bricolaje, iluminación, moda, oficina y alimentación.

Su web en español dispone hoy de un catalágo con 165 millones de artículos. Lanzada por Jeff Bezos en julio de 1995 en Seattle, hoy está presente en cinco países de Europa y catorce en todo el mundo. En 2015 ingresó en España 55 millones de euros.

Amazon crea todos sus puestos de trabajo directos en sus centros logísticos y oficinas corporativas, que hoy por hoy están solo en Madrid y Barcelona. Generan empleo de manera indirecta con las diferentes empresas de transporte y reparto con las que trabajan.

La empresa ha recibido algunas críticas por condiciones laborales de precariedad y por la gran cantidad de empleo temporal, ya que contrata por puntas de demanda. Durante la campaña de Navidad, por ejemplo, se hacen tres turnos al día. Por contra, la empresa afirma que pagan por encima de la media del sector. Aseguran que los nuevos empleados comienzan con un salario bruto mensual de 1.436 euros y que va aumentando. Además, sus trabajadores disfrutan de un plan de pensiones, seguro médico privado, descuentos sobre productos de la compañía y el programa de formación Career Choice, en el que pagan el 95% de la matrícula en áreas de alta demanda.

Amazon, junto a tantas otras plataformas de comercio online generalistas y temáticas que han aparecido, están transformando los hábitos de vida de las personas, que compran tranquilamente en su casa, a cualquier hora y solo con un clic gracias a facilidades como la devolución y la hora de entrega flexible.

Es más, esta empresa que empezó vendiendo libros, está en continua expansión y revolucionando el comercio de todos los sectores, incluida la compra semanal. Su última apuesta es Amazon Pantry (despensa, en inglés), en la que vende una caja donde cabe el equivalente a un carro de supermercado y la compra llega a casa en uno o dos días. También es novedad Amazon Prime Now, una aplicación móvil disponible solo para clientes Premium con una selección de aproximadamente 20.000 artículos que se entregan en dos horas, entre los que hay frescos y congelados.

En el de Barcelona, que se abrió el mes pasado, se pueden encontrar varios productos mallorquines: sobrasada, Quely, Gin Xoriguer, Camper, mermelada de higo o frutos secos. Más del 50% de sus vehículos de reparto son eléctricos, incluyendo bicicletas a motor.

HÁBITOS DE CONSUMO. En la última encuesta publicada por el Instituto Nacional de Estadística sobre Equipamiento y uso de las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) en los hogares de Balears, cuatro de cada diez afirmaban que habían comprado por internet en los últimos tres meses. Por cada compra que realiza una persona de entre 65 y 74 años, se registran seis del grupo que va de los 25 a los 34 años, que son el colectivo que más hace clic. Lo más adquirido es transporte, coches de alquiler y alojamiento, seguido de material deportivo y ropa. Y entre las personas que habían comprado en los tres últimos meses, el gasto medio mayoritario era de entre 100 y 500 euros (38,5%).