Vista del edificio de la Clínica Juaneda Menorca, ubicada en Ciutadella. | Gemma Andreu

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Si el hospital público de referencia para los menorquines es el Mateu Orfila en Maó, en medicina privada el referente se llama Juaneda. El grupo asistencial de capital mallorquín lleva desde hace diez años asentado en la isla, con hospitales y centros de atención por todo el territorio y un equipo profesional de más de 260 personas. Su amplia cartera de especialidades y servicios médicos copa hoy en día el 95 por ciento de la oferta privada que existe hoy en día, facilitando una atención médica inmediata.
Para hacernos una idea de volúmenes, el año pasado atendieron en consultas externas a 85.602 personas, en urgencias a 19.500, realizaron 18.000 servicios de radiología e hicieron 2.193 intervenciones quirúrgicas. Un grupo próspero y sólido cuya facturación en Menorca alcanzó el año pasado los 17,5 millones de euros. Hace pocos días han obtenido la acreditación QH de calidad asistencial para todos los centros del grupo Juaneda.

CLÍNICA SALUS. Fue en 1991 cuando el doctor Llorenç Femenías abría en Ciutadella la Clínica Salus Menorca, en un edificio de la calle Canonge Moll en el que había existido el antiguo hospital de la ciudad. El Dr. Femenías lo alquiló con la idea de extender los servicios de la clínica privada que había abierto en Palma. Se dotó con 27 camas, dos quirófanos, una unidad de cuidados intensivos con cinco camas, un hospital de día con cinco camas más y unas urgencias con capacidad para seis boxes. Durante 15 años estuvo gestionando el centro y también se encargó de abrir varios centros de medicina turística pero diversos problemas estructurales le obligaron a desprenderse de todo el negocio que tenía en Balears en 2006.

Fue entonces cuando Red Asistencial Juaneda asumió el reto menorquín y se responsabilizó de la gestión, dando el primer paso de muchos en la isla. El actual gerente, José Luis Bosch Marquès, se había incorporado en tiempos del Dr. Femenías como celador y, por tanto, conocía bien el funcionamiento del centro. “Juaneda es actualmente la primera red hospitalaria privada de Balears y su llegada supuso una apuesta de futuro para mejorar la medicina privada en Menorca”, explica orgulloso.

La llegada del nuevo grupo fue progresivamente implantando una nueva cartera de servicios y especialidades médicas. En 2008 inauguraron un centro de consultas externas en es Mercadal para dar mayor servicio y evitar desplazamientos a sus clientes. Un año más tarde, en 2009, abrieron un nuevo centro de consultas externas en Ciutadella para poder atender la demanda creciente de pacientes. “Compramos un edificio de 800 metros cuadrados para descongestionar el hospital y que nos servía para las consultas externas”, explica el gerente.

Uno de los pasos significativos que ha dado Red Asistencial Juaneda en Menorca a lo largo de estos diez años fue la asunción de la Policlínica Verge de Gràcia de Maó en el año 2012, después de llegar a un acuerdo con el grupo asegurador FIATC. “Era el eslabón que nos faltaba para dar cobertura a toda la isla. El centro de Maó disponía de 20 camas hospitalarias, dos quirófanos y seis boxes de urgencias”, explica Bosch. Con los dos municipios más poblados de Menorca cubiertos, la expansión era una realidad. Dentro de este plan, hace dos años abrieron un nuevo centro asistencial para consultas externas en Ferreries.

La marcada estacionalidad que vive Menorca también se refleja en el volumen de atención de pacientes que atienden, que se triplica en los meses de verano. “Reforzamos esta demanda con la apertura de 14 centros periféricos en las urbanizaciones más importantes de la isla con el objetivo de descongestionar las urgencias de nuestros centros. El año pasado se atendieron 3.500 personas y esto contribuye a la calidad de servicio. Cada temporada reforzamos nuestra plantilla con 120 personas más”, detalla el gerente del grupo en Menorca, que este año cumple también diez años como máximo responsable.

IMMEDIATEZ. De la Red Asistencial Juaneda en Menorca su gerente quiere destacar la inmediatez que ofrece la medicina privada a los pacientes. “Los profesionales que trabajan con nosotros no son ni mejores ni peores que los que hay en el hospital público de referencia de Menorca. Tenemos los mismos otorrinos, por ejemplo. De hecho, muchas veces son los mismos porque además de su trabajo, colaboran con nosotros por la tarde”, matiza. “La ventaja competitiva está en poder ofrecer un diagnóstico mucho antes y por lo tanto, una solución. Hace escasamente una semana detectamos un tumor de mama a una paciente que vino a hacerse una revisión ginecológica y en menos de 10 días ya había sido operada y tratada en oncología. Este tipo de situaciones son las que nos hacen poder ofrecer un servicio profesional médico inmediato. Estamos para resolver problemas de salud con la máxima celeridad y profesionalidad posible”, explica. La Unidad de Oncología, en la que trabajan 10 personas, se abrió en 2012 y dispone de servicio de farmacia hospitalaria, circunstancia que por ley solo es obligatoria para hospitales con más de cien camas. “Para nosotros es una obligación moral dar salida a cuestiones como estas, a pesar de ser un hospital pequeño. No es habitual en España, en centros de nuestro tamaño”, puntualiza.

Su cartera de servicios les permite disponer de algunas especialidades que no hay en la medicina pública, como por ejemplo alergólogos. En este sentido, la demanda de servicios de estética y cirugía plástica ha crecido estos últimos años. “Ha crecido también en parte porque cada vez hay más intervenciones que no necesitan quirófano”, especifica. El ritmo de inversiones es constante porque la medicina avanza. En los últimos tres años han renovado todos los equipos de radiología que tenían en Menorca. “El TAC que cambiamos tenía tan solo nueve años y nada tiene que ver con el que hemos instalado, que mejora en cuanto definición y digitalización”, explica Bosch. “Solo el equipo de resonancia nos supuso una inversión cercana al millón de euros”, añade.

FUTURO. Si las estadísticas son ciertas, el 22 por ciento de personas que viven en Balears tiene un seguro médico privado y, por lo tanto, se vislumbra un futuro próspero para el sector. A corto plazo quieren aumentar la cartera de servicios que ofrecen en Maó para equipararla a la que disponen los centros de Ciutadella. “Esta misma semana hemos reabierto la unidad de obstetricia en la Policlínica Verge de Gràcia para que las embarazadas no tengan que venir hasta aquí y también durante el último trimestre hemos ampliado las clases preparto con clases de gimnasia para las parturientas y escuela postparto”, comenta. El año pasado realizaron 130 partos en Ciutadella y les gustaría que también se tenga la facilidad de hacerlos en Maó.