El grupo menorquín ha transformado por completo el edificio madrileño para adaptarlo a su estilo y concepto.

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Se ha convertido en un modelo de éxito en Menorca, con un decidido enfoque hacia el bienestar de las personas, y desde este mes de diciembre, los valores icónicos de la cadena hotelera menorquina y la marca Menorca han aterrizado en Madrid para convertirse en la mejor embajada de la isla. Con una inversión cercana a los tres millones de euros y un tiempo récord de transformación del edificio primario de tan solo cuatro meses, Artiem Madrid tiene la misión de convertirse en el prototipo a partir del cual esta empresa familiar quiere extender su experiencia a otros países. “Hemos empezado por un sitio que conocemos bien para saber si seremos capaces de trasladar todos nuestros intangibles y aprender a gestionar fuera de nuestro entorno”, explica José Guillermo Díaz Montañés, consejero delegado y alma del proyecto.

Este nuevo establecimiento se suma a sus elogiados Audax en Cala Galdana, Carlos III en es Castell y Capri en el centro de Maó. La cultura Fresh People Hotels llega cada vez a más gente porque existe un alto porcentaje de personas adultas comprometidas con la sociedad y el medio ambiente y preocupadas por mantener un estilo de vida saludable. En Artiem lo saben y por eso llevan mucho tiempo cuidando de estas personas.

CULTURA DEL BIENESTAR. Artiem Madrid es un hotel de cuatro estrellas con ochenta y tres habitaciones que está ubicado estratégicamente entre aeropuerto y ciudad, y que ha sido concebido desde el primer momento “para desconectar para poder conectar”. “Los distintos espacios y habitaciones que se han diseñado invitan a dejarse envolver por la cultura holística del bienestar, el deporte y la buena comida”, añade Víctor Mayans, director comercial y de marketing de la compañía. “Si llevas un estilo de vida saludable durante toda la semana y deseas mantenerlo cuando viajes a Madrid, Artiem está en condiciones para proporcionártelo”, comenta. “Hemos trabajado a conciencia los espacios, la luz y las habitaciones para que pueda fluir esta cultura fresh people que tanto nos ocupa y preocupa”, detalla.

“Nuestra obsesión es impactar positivamente sobre el huésped, y por eso cuando hablamos de bienestar, hablamos de todos aquellos momentos y circunstancias que hacen que puedas salir del hotel con las pilas cargadas”, detalla el consejero delegado del grupo. “Yo lo resumo como cinco básicos, cinco estrellas. Esto se traduce en poder afirmar que el colchón que nosotros tenemos es el mismo que tienen el Ritz, el Palace o los mejores hoteles de la capital, que la insonorización de la habitación es máxima, que la iluminación en el baño está estudiada, que la alcachofa de la ducha es de efecto lluvia o que el sistema de cortinaje es black-out para garantizar oscuridad total”, detalla.

Como otro de los valores añadidos del hotel, el concepto de bienestar fluye y se traslada también a la alimentación o a la zona del cardio-gym con la maquinaria más puntera del mercado y la posibilidad de contar con un personal trainer. “Si somos capaces de impactar positivamente en toda la gente con la que nosotros nos relacionamos, podremos seguir siendo motor de innovación. Esta es nuestra voluntad”, concluye Díaz Montañés.