Toni Catany viajó a Etiopía en 2007 y se encontró con un país muy complicado. Con sus imágenes plasmó la situación del país africano. | Pere Bota

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Toni Catany es una figura de referencia del mundo de la fotografía en España. Y Llucmajor es su casa. Así pues, el Claustre de Sant Bonaventura acoge desde ayer la nueva exposición, de la Fundación Toni Catany con el patrocinio del Ajuntament de Llucmajor, sobre el ya fallecido fotógrafo mallorquín.

Toni Catany. El rei d’Etiòpia relata el viaje de Catany a Etíopía en 2007 en busca del retrato de Escariano, el rey de ese país en Tirant lo Blanc. El trabajo propone una aproximación a los procesos creativos del fotógrafo a través de unas ochenta fotografías seleccionadas por Manuel Forcano y Antoni Garau, además de objetos, libros y un fragmento de un vídeo grabado por el mismo Catany. En palabras de Forcano, «estábamos en la fiesta del Timkat (Etiopía) y entre la multitud encontró a su rey Escariano. Le pidió permiso y lo retrató».

La exposición está estructurada por fases y según Antoni Garau, «es una exposición de y sobre Toni Catany. Esto es algo inédito por la manera y las formas diferentes de presentar el material». El alcalde de Llucmajor, Éric Jareño, admitió que «tener esta exposición para el inicio de les fires es un honor».

El otro tema central sobre la figura del artista mallorquín es el futuro Centre Internacional de Fotografia Toni Catany. Desde la Fundació Catany declararon que «el edificio ya está hecho pero ahora falta que la parte jurídica e institucional se pongan de acuerdo para que se complete. Esperemos que el año que viene podamos abrir el centro. Nunca hemos estado tan cerca de que sea una realidad», agregó Garau.

Este nuevo equipamiento acogerá distintas actividades culturales y expondrá mucho material artístico de Toni Catany.