La actriz Elia Galera protagoniza ‘Pan de limón con semillas de amapola’. | MAYTE ORTEGA

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En Valldemossa, Anna y Marina, dos hermanas que fueron separadas en su adolescencia, se encuentran de nuevo para vender una panadería que han heredado de una misteriosa mujer a la que creen no conocer. Este es el punto de partida de la película Pan de limón con semillas de amapola, basada en el libro de éxito de Cristina Campos y que Benito Zambrano rueda estos días en esta localidad y en otros puntos de la Isla. La actriz Elia Galera se mete en la piel de Marina en este relato «sobre mujeres». La intérprete, que tiene pendiente de estreno las series El Cid (Amazon Prime) y La Caza: Tramuntana, de La 1, desvela en esta entrevista algunas de las claves del filme y narra cómo es rodar en Mallorca y en tiempos de coronavirus.

Esta rodando a las órdenes de Benito Zambrano, reconocido cineasta y ganador del Goya. ¿Cómo es trabajar con él?

—Benito es exigente, es una persona que se exige mucho también a él mismo. Tiene claro cuál es su película, es un creador. Es muy trabajador y detallista, aunque es un director que se deja llevar mucho por lo surge en el momento de rodar, cuando se pone tras la cámara. En el set hay cosas que le inspiran y modifica lo que ya tenía pensado, es muy abierto en cuanto al guion. Al firmarlo junto a la autora de la novela [Cristina Campos] tiene más manga ancha. Si no fuera así no tendría tanta libertad. Lo duro es rodar en escenarios naturales, sobre todo en esta época, donde cada vez hay menos horas de luz. Eso sí, el resultado está siendo maravilloso.

La pandemia del coronavirus está trastocando todos los planes. ¿Cómo es rodar en un contexto tan delicado?

—Lo más importante es que estar trabajando en este momento ya es una suerte. Es verdad que cuando estamos rodando parece que estamos en una ‘microburbuja’, pero no nos relajamos respecto a la COVID-19. Siempre trabajas con la presión de que no haya un positivo, pero es verdad que se tiene mucho cuidado, con muchos controles desde producción con el equipo de actores y actrices, figuración, técnicos... De momento no ha habido sustos y que siga así.

¿Qué opina de Mallorca como plató de cine?

—Mallorca tiene unos escenarios maravillosos. Estoy disfrutando muchísimo, en mi primera semana aquí tuve unos días libres y pude visitar Formentor, Deià, Sóller, toda esta zona de la Tramuntana. No la conocía y he podido salir a pasear, hacer excursiones, la ruta del Arxiduc, es fantástico. Ya estuve aquí en marzo y luego en los meses de verano rodando en Valldemossa la serie La Caza: Tramuntana. Ahora vuelvo a Valldemossa, me tendrán que nombrar hija predilecta [risas]. Mallorca es un entorno espectacular para rodar, somos unos privilegiados. Es una isla brutal, la luz es maravillosa, es mi favorita.

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¿Qué papel juega la Isla en la trama del filme?

—Doy fe de que la Isla es muy importante en la trama de Pan de limón con semillas de amapola. El resultado será precioso. Rodamos también en el Torrent de Pareis y ha coincidido en un momento en el que no hay turistas.

¿Qué puede contar de su personaje, Marina?

—Marina es una mujer muy independiente, se marchó del núcleo familiar a los 14 años por diversas razones. No puedo contar demasiado, aunque no hay mucho misterio porque todo está en la novela. Es una mujer con mucho miedo al compromiso, con una gran falta de cariño familiar, no por parte de su hermana, sino de otros miembros. Estudió una carrera, es brillante, generosa, aventurera.

¿Es una historia de mujeres?

—Sí, lo es. Es una película en la que lo femenino es muy importante. La mujer tiene mucha relevancia en la historia. En eso Benito es un maestro. Necesitamos más cineastas como él, que mira a la mujer con mucha sensibilidad, con acierto.

Las salas de cine apenas reciben espectadores. ¿Cómo podemos salir de esta problemática?

—La cultura es segura, existimos gracias a la cultura y eso tiene que quedar claro. Cuando estuvimos confinados fue la cultura la que nos sanó, era lo único que teníamos gracias a internet. La cultura siempre es el blanco fácil en tiempos de crisis.

Palma 12.
Elia Galera (de azul) charla con Benito Zambrano y otros miembros del equipo durante el rodaje en Valldemossa de la película ‘Pan de limón con semillas de amapola’. Filmarán en la Isla hasta el 1 de diciembre. Foto: MIQUEL À. CAÑELLAS