Àlex Volney, Neus Canyelles y Joana Berber, este miércoles, en Llibres Ramon Llull. | M. À. Cañellas

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Después de cinco años de silencio editorial, Neus Canyelles (Palma, 1966), crítica literaria de Ultima Hora, regresa a la literatura con Les millors vacances de la meva vida (Empúries, 2019), una novela breve que cuenta, en clave de juego, la historia de una escritora de mediana edad que ingresa en un psiquiátrico tras intentar suicidarse. El volumen se presentará este jueves, a las 20.00 horas, en Llibres Ramon Llull de Palma, con la participación del filólogo Perfecto Cuadrado.

«Humildemente, creo que es lo mejor que he escrito», reconoce Canyelles, ganadora del Premi Mercè Rodoreda 2013 por su libro de relatos Mai no sé què fer fora de casa (Proa, 2014). Tras hacerse con este galardón, la autora pasó un mal momento «por motivos personales, pero también sufrí una gran decepción, pensaba que el premio me abriría puertas, pero no tuvo repercusión ni visibilidad. Luego entendí que no era algo personal hacia mí, sino que este galardón está invisibilizado. El mismo día en que anuncian el Mercè Rodoreda, también se dan a conocer otros premios, como el Carles Riba de poesía y el Sant Jordi de novela. Parece que este último es el que más importa», señala.

«Su estilo es brutal y siempre escribe sobre lo que conoce. Con Neus no hay sorpresas y va in crescendo. Libros como los suyos son los que sustentan las librerías hoy en día. Parece que las estanterías están llenas de títulos de mucho continente sin contenido, de marcas, de fórmulas que se repiten una y otra vez», apunta Àlex Volney, responsable de Llibres Ramon Llull junto a Joana Berber. «Tras cinco años sin publicar, la lectura de Les millors vacances de la meva vida me trastocó, me removió», agrega Berber.

En este sentido, Canyelles, reconoce que «cuando veo las contraportadas de las novedades editoriales me doy cuenta que es exactamente lo mismo, solamente cambia el nombre del autor». «Por eso me gusta tanto reseñar nuevas ediciones y revisiones de los clásicos», justifica. «Escribí esta novela de golpe, escribí cuanto quise, de forma natural. Se me dan mejor las distancias cortas, nunca publico nada de más de 160 o 170 páginas», apunta.
Por ello, la autora admite que «a veces me dicen que soy demasiado elíptica. Puede ser algo positivo o negativo, depende de la persona. Pero, para mí, es muy positivo. De hecho, es a lo que aspiro. «Siempre escribo para mí, no para los lectores ni sobre temas que estén de moda», insiste.