La traductora Ana Mateu y Timur Fayziev, ayer en la terraza del Auditòrium. | Michel's

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Desde que se fundara en 1989, por el Ballet de Moscú han pasado tres generaciones de solistas y de miembros del cuerpo de baile, un «cambio generacional» que supone un proceso «largo» que ha vuelto a iniciar la compañía con la incorporación de tres bailarinas que actuarán en el clásico El cascanueces esta tarde, a las 19.00, en el Auditòrium de Palma.

«Las bailarinas que se nos unen tienen que tener, no sólo una técnica muy depurada, sino, también, un talento que se pueda ver desde la última fila y que pueda llenar el escenario», explicó ayer el director y fundador del Ballet de Moscú, Timur Fayziev, quien destacó que «seguimos la línea del ballet clásico ruso que se ha transmitido de generación en generación».

Fue en 1994 cuando, por primera vez, recaló el Ballet de Moscú en Palma, «desde entonces, con tres representaciones anuales, se han convertido, casi, en nuestra compañía residente», bromeó Marcos Ferragut, responsable del Auditòrium, quien aseguró que «siguen demandando sus espectáculos porque tienen un repertorio familiar que atrae público, sobretodo, jóvenes bailarinas, porque todas quieren ser princesas de cuentos como los que representa el Ballet de Moscú».

El cascanueces. El Ballet de Moscú actúa hoy, a las 19.00, en el Auditòrium de Palma.