Los seguidores de la cantante comprendieron su vulnerabilidad y la despidieron con flores, copas y cigarrillos. | Reuters

«Esto no es real, estoy completamente devastado. Estoy esperando a otro avión, me voy a casa. Tengo que estar con Amy», dijo el padre de la joven al enterarse de la noticia de la muerte de su hija. Mientras, su madre Janis, que aparentemente fue la última persona que vio a la joven antes de su muerte, permanece en estado de shock. «Amy siempre me decía 'Mamá te quiero' cuando nos despedíamos», confesaba. Los familiares de Amy Winehouse están desolados por su muerte, sucedida el sábado. Y también sus fans, que ayer dejaban flores y hasta botellas y cigarrillos junto a la casa de la cantante.

Aunque se desconocen las causas del fallecimiento, aparecen los primeros comentarios en la prensa inglesa, como en la web Daily Mail. Al parecer la joven, de 27 años, habría comprado cocaína, éxtasis y ketamina durante la noche del viernes, mientras que sus amigos creen que el detonante fue la mezcla de una píldora de éxtasis con el alcohol. No obstante, las causas verdaderas se sabrán cuando se haga la autopsia, tal vez hoy, según la policía.

Mientras, sus seguidores la veneran aún más después de muerta y su música ocupó el primer lugar en la tabla de descargas de iTunes del Reino Unido, 24 horas más tarde del fallecimiento, con Back to Black, el álbum de 2006 que ganó cinco Grammy y la lanzó al estrellato internacional.

Amy había hecho su última aparición pública el miércoles, junto a su ahijada Dionne Bromfield, en el teatro The Roundhouse, de Camden Town.