Villalonga entregó esta obra de 526 páginas a Llorenç Moyà. | S. Amengual

17

Es una joya literaria y patrimonial. 526 páginas escritas hace más de medio siglo por Llorenç Villalonga con bolígrafos azul y negro, en cuartillas del mismo tamaño utilizadas por una sola cara y con correcciones del propio autor. Es un manuscrito original y en lengua catalana de la obra Bearn o la casa de les munyeques , de Llorenç Villanga, que, después de tres años de negociaciones, ha sido adquirido por el Consell de Mallorca para que forme parte del patrimonio público.

El manuscrito de esta novela, considerada una de las más importantes del escritor, conserva el título original que luego se cambió por Bearn o la sala de les nines . La edición en catalán, de 1961, se tituló sólo Bearn y prescindió del epílogo. En castellano se publicó antes, en 1956, por la editorial mallorquina Atlante, que entonces dirigía Pere A. Serra.

El documento se encuentra en «muy buen estado de conservación», detalla en un informe el profesor Josep Antoni Grimalt.

El proceso de adquisición del documento ha sido complejo. La obra ha pasado por diferentes propietarios desde el fallecimiento de Villalonga. El primero, Llorenç Moyà. «Moyà se la dejó a Josep Zaforteza, heredero y administrador de los bienes de Villalonga». Al morir el autor de Bearn , «Moyà se sintió ofendido por cómo se había desarrollado el protocolo del funeral y se la reclamó a Zaforteza. Con el fallecimiento de Llorenç Moyà, el manuscrito pasa a Maria Magdalena Moyà de la Fuente, con quien iniciamos las conversaciones para comprarla en 2007», explicó el director insular de Cultura, Maties Garcias. La propietaria falleció en 2008 y el manuscrito quedó en manos de 13 herederos, lo que ralentizó el proceso. Hace unos días, se formalizó la compra por 51.000 euros.

Este original permite, apuntó Garcias, saber «cómo era la novela antes de la corrección y de que intervinieran los editores», y muestra la versión más próxima a la lengua y a la redacción original del autor.

«La familia ha valorado que este manuscrito se quedara en Mallorca», dijo el director insular de Cultura, quien explicó que la obra se trasladará a la Casa Museu Llorenç Villalonga, que también custodia los diarios de guerra y fragmentos de Bearn.