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Mallorca no sólo es sol y playa, es mucho más que eso. La parte urbana no se tiene tan en cuenta a la hora de promocionar la Isla. La periodista y guionista Marta Alonso es la creadora de una docu-serie compuesta por 13 capítulos que hablan sobre diferentes barriadas palmesanas. De momento, sólo se ha grabado el capítulo piloto, pero las ganas y la ilusión que desprende esta catalana son un buen presagio. «Estoy muy interesada en los barrios de Ciutat. Siempre se ve la parte más folklórica y opino que la gente también está interesada en conocer el patrimonio urbano de sus respectivos barrios».

El Ajuntament de Palma ha concedido una ayuda de 12.000 euros a este proyecto audiovisual con el objetivo de que se puedan grabar los 12 capítulos restantes. «Confío en que alguna televisión local esté interesada en este trabajo, que tiene una documentación exhaustiva y detallada de los barrios analizados». Alonso plantea una serie destinada a todos los públicos. Son 30 minutos muy dinámicos y amenos, capaces de sustituir a un libro sobre algún barrio en concreto. «Hemos hecho una selección de los barrios palmesanos por su carácter, personalidad y patrimonio histórico», explica la guionista y creadora. Entre estas zonas destacan El Puig de Sant Pere, Es Molinar, Jaume III, Son Vida, Santa Catalina y Cort.

El historiador Gaspar Valero ha colaborado en la documentación previa de cada barrio, al igual que el Ajuntament de Palma al facilitar imágenes antiguas de archivo de las respectivas barriadas. Hace cuatro años que Marta Alonso llegó a Ciutat y, desde entonces, se quedó enamorada de su urbanismo. «En Palma hay zonas pequeñas con mucho carácter, se conserva la esencia pura del origen de cada barrio».

Protagonistas

Para hacer la serie más cercana al público, Marta Alonso ha decidido captar a tres protagonistas de cada barrio. Habrá un residente que cuente cómo era antaño y cómo es ahora. Un trabajador hablará del tejido comercial del lugar y, finalmente, un personaje popular se encargará de ofrecer su particular visión del barrio en concreto. Además, también contará con la participación de los vecinos, a quienes, a través del barómetro del ciudadano, se les harán tres preguntas para tener en cuenta qué es lo que más valoran de su lugar de residencia y qué es lo que cambiarían. «Los elementos urbanísticos son los protagonistas de los gráficos. Por ejemplo, cuando los vecinos hablen sobre los aspectos positivos, hemos puesto un semáforo con luz verde. A la hora de explicar lo que cambiarían, la luz es roja. Este dinamismo puede atraer a la audiencia potencial», concluye Marta Alonso.