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El médico y arqueólogo aficionado suizo Rupert Spillmann, acusado de los delitos de expolio y contrabando en el caso Santueri, declaró ayer a este periódico que el pasado lunes se entrevistó con la jueza titular del Juzgado de Instrucción número 5 de Manacor, que instruye el caso, para explicarle su versión de los hechos.

«La pasada semana me desplacé de Suiza a Madrid para presentarme ante la Guardia Civil. Después me puse en contacto con la jueza que investiga el caso y quedamos para encontrarnos en su despacho el lunes», declaró ayer desde Suiza Spillmann, que quiere dejar bien claro que en ningún momento fue detenido en Madrid ni la jueza le tomó declaración. «No estuve detenido ni se me tomó declaración. Me presenté voluntariamente ante la jueza porque quiero dar mi versión de lo ocurrido y que se aclaren las cosas». La conversación fue sin abogados y sin que nadie la transcribiera. «Sólo fue una conversación para dar mi versión», explicó Spillmann. Ante la jueza este arqueólogo aficionado, que encontró un importante tesoro en el Castell de Santueri excavando con un detector de metales, volvió a repetir que «todo lo que he encontrado lo he entregado al Consell de Mallorca», tal y como explicó ayer. Y añadió: «Le volví a repetir a la jueza que siempre actué con el consentimiento e informando en todo momento a las autoridades mallorquinas de lo que estaba haciendo». Spillmann también le entregó a la jueza un informe con su versión de los hechos, un informe que en su día ya fue publicado por Ultima Hora .

Rupert Spillmann se mostró también molesto con las acusaciones que se han vertido contra él desde Mallorca. «Quiero dejar muy claro que no se me acusa de nada. Nunca me ha presentado nadie un papel oficial donde me digan de qué me acusan». En opinión del arqueólogo, la entrevista con la jueza fue «muy importante, ya que en estos meses he escuchado y leído tantas cosas sobre mi y la forma en la que yo trabajo que quería tener una oportunidad de dar mi opinión».