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M.G./T.L. El alcalde de Palma, Joan Fageda, ha decidido dar marcha atrás y hacer caso a las advertencias del cabildo y de la Asociación para la Revitalización de los Centros Antiguos (ARCA), que en varias ocasiones han denunciando el peligro que para la conservación de la Seu supone la celebración de espectáculos pirotécnicos en sus inmediaciones.

Así, el primer edil anunció ayer que se desplazará la ubicación de los fuegos artificiales posiblemente al Dique del Oeste, tal como han propuesto el vicario general Joan Bestard y el presidente de la entidad conservacionista, Joan Pacual.

Pero este traslado no tendrá lugar con ocasión de las fiestas de la Mare de Déu de la Salut, que en el programa de fiestas incluyen como colofón, el 8 de septiembre, un festival pirotécnico, que se lanzará desde la fachada marítima del Parc de la Mar, como hasta ahora.

Fageda explicó que «no hay tiempo suficiente para preparar todo lo necesario para los fuegos de la Mare de Déu de la Salut, pero para la próxima cita, en las fiestas de Sant Sebastià, sí será posible lanzarlos desde el Dique, o desde otro lugar cercano si es que los técnicos así lo aconsejan». Por su parte, EU-Els Verds denunció ayer la organización de la Nit de Foc Salut '99 frente a la Seu, «porque, una vez más, se pone en peligro su conservación».