El consejero de Agricultura, Ganadería y Alimentación del Gobierno de Aragón, Ángel Samper. | GOBIERNO DE ARAGÓN

TW
0

El consejero de Agricultura, Ganadería y Alimentación del Gobierno de Aragón, Ángel Samper, ha indicado en el decimosexto día de reivindicaciones de los agricultores y ganaderos que «hay que tener un poco de sentido común para que estas movilizaciones que no vayan por impulso, no caigan en saco roto, porque lo que hace falta es que haya consenso entre las movilizaciones, las organizaciones agrarias, con todos, para que se resuelva el problema».

A su parecer, es «injusto» el trato «peyorativo» que se está dando, a veces, a las organizaciones agrarias porque «me consta que han hecho todo lo posible y lo imposible y están en ello» para añadir que «son las soberanas y tienen que estar en la solución».

En declaraciones a los medios de comunicación antes de participar en el Foro ADEA, en el que ha compartido la jornada con el exministro de Trabajo, Manuel Pimentel, Samper ha recordado que, desde el primer momento, ha instado a la conciliación« y lo seguirá haciendo al argumentar que »hay que poner un poco de asiento y de cordura entre todos, porque lo que de verdad nos interesa es que se resuelvan los problemas".

Para Samper «está muy bien protestar y reivindicar porque el problema es muy serio, pero lo que nos interesa son las soluciones», como le ha trasladado al ministro de Agricultura, Luis Planas.

Ha relatado que las autoridades de Bruselas establecen cuatro parámetros que son la seguridad alimentaria, la estabilidad económica y jurídica, la sostenibilidad y la solidaridad y que a su entender según ha dicho al propio comisario y al propio ministro «es problema de toda la UE» porque «no se cumple ninguno de los cuatro parámetros».

Insulto al sector primario

Ha criticado que la desviación de la sostenibilidad se ha llevado «solo» a la parte verde, sin tener en cuenta al territorio, ni al productor. «Incluso la parte verde es un insulto, que el mayor exponente y el mayor defensor de la parte verde, que es la ganadería extensiva, está en caída libre desde hace muchos días, con lo cual es un insulto lo que está pasando. Hay apoyo a los activos de la parte verde y no hay ningún tipo de solidaridad, porque el agricultor y el ganadero y, por ende, el consumidor, todos nosotros, estamos siendo afectados por ese rango de ideologización».

Ha comentado que en la Consejería de Agricultura disponen del principal activo, que es el CITA, y ha exigido que en la responsabilidad en el cuidado del suelo, del agua y del aire, se tengan en cuenta los apoyos y los avales científicos.

También ha lamentado que ha habido un «rango de ideologización enorme» en el Pacto Verde y en la «deriva» de lo que es la Agenda 2030 para dejar claro que las reivindicaciones del sector «no es cuestión de ideología, ni de activismo». En la calle, ha comprobado, «hay de todo tipo de color, de todo tipo de agricultor, que están hartos de todos los colores, de todas las ideas. Son agricultores y ganaderos que están hartos».

Ha recalcado que ha trasladado tanto a la Comisión Europea como al ministro Planas las cuestiones más importantes en Aragón, como son el agua, como son la ganadería extensiva, como es la ganadería intensiva también, el porcino, que «no hay que demonizarlo».

Sobre todo, ha incidido en que en la actualidad, «más que nunca, solidariamente hay que trabajar con una estrategia. No es necesario molestar ni bloquear la calle. Hay que buscar estrategias simplemente para llegar a los medios de comunicación, al consumidor para que e vea que es problema de todos, también del consumo».

Alimentación

«Cuando se hacen las cosas mal en esta seguridad alimentaria, tenemos un problema muy grave, porque al final llega a las familias más frágiles». En este contexto ha defendido elevar la alimentación al nivel de la sanidad y la educación.

«No se puede relegar la alimentación, que tiene que estar al mismo nivel, porque lo primero que hacemos cada día es comer, y no tenemos que olvidar que detrás de cada bocado de comida hay mucha gente que está haciendo posible que la salud, la educación y todo lo que somos sea posible, porque los alimentos están a nuestro alcance, y no podemos romper la Unión Europea, en lo que es la filosofía, que debemos de tener, de la traslación de las conquistas que tenemos a través de todos, porque estemos haciendo lo posible claramente mal en las cuestiones agrícolas y ganaderas».

Respecto a la postura de Planas que propone que las comunidades autónomas tengan mayor implicación para solucionar el problema de las demandas de los agricultores ha respondido que «el ministro está echando balones fuera desde el minuto número uno».

«Al ministro Planas --ha relatado-- le tenemos que ir las comunidades autónomas. Se ha olvidado de que es ministro de todos los españoles, como este consejero es consejero de todos los aragoneses, pero se ha olvidado que ahora las comunidades autónomas no son de su color y esto no va de colores, con lo cual el ministro Planas tiene que atender a lo que le digan las comunidades autónomas y lo que le están diciendo las comunidades autónomas es que aquí hay deberes para todos».

Por jerarquía ha reconocido que el que más deberes tiene es la Comunidad Económica Europea porque «tiene que cambiar todas las políticas nefastas», pero después es el ministerio y después también las comunidades autónomas tienen nuestro trabajo. «Yo he venido diciendo desde hace tiempo también que la deriva de la función pública hay que cambiarla también porque tenemos que estar al servicio de las personas, de todos y cada uno de los administrados, agricultores, ganaderos, y, a veces, confundimos ese papel».

Flexibilización

Samper ha colegido que en el ámbito autonómico «evidentemente», también tiene que cambiar para que los pagos lleguen mejor, sean más rápidos, la vida sea más simplificada, más fácil, pero lo que ha dicho el ministro Planas es «echar balones fuera, intentar pasar a las comunidades autónomas competencias que les son propias», ha reiterado.

Ha argumentado esta necesidad de cambio porque la flexibilización será posible en la medida que la Unión Europea lo permita y en la medida que el ministerio lo permita. «Ahí estaremos a bloque las comunidades autónomas para extender esa flexibilización porque estaremos encantados de la vida de cumplir esa flexibilización todas las consejerías y en especial esta, que este consejero viene del sector».

Entre tanto, ha comentado, las leyes que no gustan están para cambiarlas, pero mientras no se cambien, están para cumplirlas. Tras insistir en que hay que cambiarlas ha precisado que este cambio tiene que venir desde la Unión Europea y el Ministerio, y después las comunidades autónomas abordarán esta flexibilización, ha zanjado.