Archivo - Imagen de recurso de un vehículo del Seprona de la Guardia Civil. | Europa Press - EUROPA PRESS - Archivo

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La Guardia Civil ha llevado a cabo la denominada operación 'Collis 23' donde se ha investigado a cinco personas como supuestos autores de la comisión de los delitos de incendio forestal y sobre el patrimonio histórico ocurridos en los municipios malagueños de Marbella y Benahavís.

La investigación se inició a finales del pasado mes de junio cuando se produjo un incendio en una parcela de una urbanización de Benahavís en la que se estaban realizando trabajos de limpieza, desbroce y poda de vegetación arbolada, que carecían de autorización municipal, propagándose hacia un terreno forestal colindante perteneciente al término municipal de Marbella.

La rápida intervención de los efectivos de extinción de incendios del Plan de Lucha contra los Incendios Forestales en la Comunidad Autónoma de Andalucía (Infoca) y del Cuerpo de Bomberos de Marbella evitó que el incendio llegara a las viviendas unifamiliares habitadas de la citada urbanización, quedando solo a 40 metros de estas, han informado desde la Guardia Civil en un comunicado.

Los agentes del Seprona de la Guardia Civil que se trasladaron al lugar pudieron constatar que el incendio había causado daños en el yacimiento Cerro Colorao, cuyos trabajos de excavación de los años 2004 y 2005 documentaron que surgió a mediados del siglo IV antes de cristo, correspondiendo a un ámbito mastiena, una muralla púnica del siglo III antes de cristo y un poblado romano, descubriéndose además numerosos enseres.

Este yacimiento está catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC), con tipología de Zona Arqueológica, por lo que cuenta con una singular protección y tutela que implica la necesidad de obtener autorización administrativa previa de la consejería competente en materia de patrimonio histórico para la realización de cualquier obra o intervención en el yacimiento o su entorno de protección.

La intervención de los agentes de Medio Ambiente pertenecientes a la Brigada de Investigación de Incendios Forestales de la Junta de Andalucía «ha sido fundamental en la investigación», han indicado desde el instituto armado, ya que pudieron determinar que la utilización de una máquina desbrozadora fue la causa concreta del incendio.

De igual manera, los funcionarios de los Servicios Técnicos de Arqueología de la Delegación Territorial de Turismo, Cultura y Deportes en Málaga pudieron corroborar que el incendio ocasionó daños en más del 95% de la superficie del yacimiento y que, se incumplía la autorización para realizar los trabajos en el entorno de protección.

El análisis de las evidencias dejadas por las llamas, así como los informes técnicos y testificales han permitido a los investigadores reunir los indicios suficientes para identificar a los cinco supuestos responsables de los hechos, que están en calidad de investigados, como presuntos autores de los delitos de incendio forestal y sobre el patrimonio histórico.

Las diligencias instruidas por agentes del Seprona de la Comandancia de la Guardia Civil de Málaga, enmarcadas en las actuaciones para la vigilancia y protección del patrimonio histórico, han sido puestas a disposición del Juzgado de Instrucción competente de Marbella.

Asimismo, se ha dado cuenta de las presuntas irregularidades administrativas observadas a la Delegación territorial de Turismo, Cultura y Deporte en Málaga y al Ayuntamiento de Benahavís.