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El Lehendakari, Uñigo Urkullu, ha pedido este jueves al presidente Pedro Sánchez la convocatoria de una Comisión Permanente entre sus Gobiernos para garantizar el cumplimiento íntegro del Estatuto. Además, cree «necesario actualizar, profundizar y expandir» el autogobierno actual para incluir como prioridad la participación de Euskadi en la Unión Europea, una de «las principales insuficiencias» del actual texto estatutario.

Urkullu, en el pleno de política general del Parlamento Vasco, ha vuelto a pedir «más y mejor autogobierno», y ha afirmado que es lo que aglutina «un consenso global» en Euskadi. Se trata, según ha destacado, de un «punto de encuentro mayoritario de la sociedad, que refleja una forma de avanzar en el bienestar y la convivencia, una vía para construir una comunidad política».

Para su cumplimiento «leal», el Lehendakari ha apelado a «desterrar la tentación de la unilateralidad y buscar acuerdos bilaterales». Para conseguir este objetivo, ha reclamado al Gobierno de Sánchez que cumpla el calendario que remitió al Gobierno Vasco el 14 de octubre de 2020, incluyendo un plazo de negociación y resolución.

En su opinión, «sería una prueba de confianza que se debería materializar en tres impulsos políticos», el primero de ellos el de culminar «de forma inmediata la negociación abierta de la transferencia en materia de ferrocarriles».

El segundo sería «dar la orden de apertura inmediata de los grupos de trabajo bilaterales para negociar las cinco competencias remitidas por el Gobierno Vasco: Meteorología; Fondo de protección de la cinematografía; Ordenación del litoral; Migración; y Salvamento marítimo».

En tercer lugar, se convocaría una Comisión Permanente entre los dos Gobiernos que trabaje y establezca «las formas y fundamentos conforme a los que se deberán ajustar el resto de competencias pendientes, de conformidad con el calendario remitido por el Ejecutivo español». Serviría para permitir que se «garantice el cumplimiento del Estatuto de Gernika en su integridad».

Erosión del estatuto

Iñigo Urkullu ha reiterado que el Estatuto de Gernika, Ley orgánica que «desarrolla directamente la Constitución», sigue pendiente de ser cumplido en su totalidad. Es más, ha insistido en que ha sufrido una «erosión silenciosa».

De esta forma, ha dicho que se promueven «Leyes de bases y recursos de inconstitucionalidad, Reales Decretos Ley omnicomprensivos, decisiones informadas en Conferencias Sectoriales interpretando el Estado 'no' en base a la realidad plurinacional».

«En la práctica, el diseño de nuestras políticas en Educación, Sanidad, Vivienda, Asistencia social, Fomento de la natalidad, Función pública, Industria, Comercio interno, Relaciones internacionales de carácter comercial o tecnológico, Captación de talento, Inversiones o Repatriación de la diáspora están permanentemente pendientes de poder ser invadidas por una ley o un reglamento del Estado», ha lamentado.

Tras recordar que en estos últimos años, se han logrado alcanzar acuerdos, mediante la insistencia de su Ejecutivo, que han permitido materializar competencias, ha mostrado su preocupación porque «una parte (el Estado) se autoatribuya el papel de único intérprete del Derecho y de dilucidar si procede o no -y cuándo- cada transferencia».

Cumplimiento "leal" del estatuto

En este sentido, ha asegurado que «el cumplimiento leal del Estatuto conlleva desterrar la tentación de la unilateralidad y buscar acuerdos bilaterales». «Estamos abocados a negociar y a acordar, lo que, según la doctrina constitucional española, es imprescindible y nada puede sustituir, son las reglas», ha enfatizado.

Iñigo Urkullu ha subrayado que la reclamación del cumplimiento íntegro del Estatuto es «para poder ejercer y acceder, entre otros, a derechos y servicios que nos corresponden». En esta línea, ha recordado que el Gobierno Vasco había puesto sobre la mesa otras cinco materias a traspasar, como son Meteorología, Fondo de protección de la cinematografía, Ordenación del litoral, Migración, y Salvamento marítimo.

A ellas, ha sumado la petición de la integración de la gestión de todo el transporte ferroviario en Euskadi; la gestión de Puertos de interés general o Aeropuertos; la gestión de hidrocarburos; Títulos y estudios extranjeros en enseñanzas universitarias; Inspección pesquera; el Régimen electoral municipal; o la «Gestión del régimen económico de la Seguridad Social», tal como recoge el propio Estatuto en su artículo 18 punto 2 b) y en la Disposición Transitoria quinta.

"acuerdos"

Urkullu ha remarcado que «queda mucho por hacer» y el Gobierno Vasco «está dispuesto a seguir dialogando y acordando». «El Lehendakari sigue dispuesto», ha aseverado, para precisar que, para ello, «es necesaria una respuesta efectiva y un sistema de garantías».

«Tras años de negociaciones, de estancamiento, de muy luchados avances, y también de erosión y retroceso, seguimos insistiendo. Seguiremos trabajando. Lo hacemos porque la sociedad confía en las instituciones vascas. Lo haremos para que se materialicen las competencias que corresponden a Euskadi, para tratar de evitar la erosión competencial», ha manifestado.

El Lehendakari se ha comprometido a «seguir trabajando hasta ver cumplido el Estatuto de Gernika en su integridad», buscando el acuerdo. «Queremos una relación constructiva con el Estado», ha reiterado.

Iñigo Urkullu ha subrayado que el autogobierno es «un bien jurídico», instrumento de «la convivencia democrática, de la capacidad para entenderse en el seno de la Comunidad», y de la «identidad plural e inclusiva».

Decidir el fututo próximo

En estos momentos, considera que se está «en un punto de inflexión, un contexto de discontinuidad histórica, ese momento en el que se debería ir decidiendo el futuro próximo». «En este escenario es necesario profundizar, actualizar y expandir el Autogobierno», ha aseverado.

Los criterios básicos y compartidos para lograrlo son, tal como ha citado, «incluir aquellos aspectos que son coherentes con el espíritu y el fondo estatutario y con los principios de la gobernanza multinivel; proveer a Euskadi de la capacidad de diseñar y ejecutar nuevas políticas públicas; evitar tentaciones recentralizadoras a través de legislación invasiva; poder participar en los foros de decisión y en los organismos europeos e internacionales para afrontar, de manera coordinada, soluciones que han de implementarse localmente a través de títulos competenciales propios de las instituciones vascas».

«La participación de Euskadi en la Unión Europea constituye una de las principales insuficiencias del Estatuto de Gernika y es una de nuestras prioridades», ha añadido.

A su juicio, «es necesario, después de 43 años, revertir la dinámica constante tendente a la armonización del proceso autonómico» porque «es más necesario en un Estado compuesto y complejo, que cuenta con sus singularidades y un autogobierno reconocido».