Stefanos Tsitsipas en el Mallorca Country Club. | M. À. Cañellas

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Con una amplia sonrisa recibe a Ultima Hora en la zona vip del Mallorca Country Club. Se le nota cómodo, a gusto con un lugar como el que le da cobijo en la semana previa a Wimbledon, que exhibe un clima calcado al de su Grecia natal. Esas similitudes hacen que la estancia de Stefanos Tsitsipas (Atenas, 1998) haya encontrado en un torneo como el Mallorca Championships un escenario en el que combinar tenis, preparación sobre hierba y un poco de aire fresco tras una larga a intensa temporada de tierra batida. El tenista, uno de los referentes de presente y futuro del circuito, ensalza las cualidades de la Isla y el evento y tiene palabras de admiración y respeto para «su mejor embajador», Rafael Nadal.

¿Le llama la atención disputar un torneo de hierba en un lugar como Mallorca?
— Es absolutamente exótico, diría. Ojalá en Grecia tengamos algún día unas pistas como estas. Si en España lo han conseguido, también podemos nosotros, ¿por qué no? La hierba mediterránea será un nuevo producto (risas). Que un lugar como Mallorca tenga un torneo ATP de esta calidad es un gran noticia para la Isla, pero también para los jugadores y, especialmente, para los seguidores, que pueden disfrutar de un buen tenis durante esta semana.

¿Cuáles son sus expectativas de cara a este evento?
— La verdad es que no me marco objetivos claros. Quiero pasarlo bien en Mallorca, espero vivir una bonita experiencia en la Isla. Además de jugar y entrenar, me apetece ir a nadar, conocer Mallorca y disfrutar dentro y fuera de la pista porque es un lugar excepcional. En lo deportivo, siendo honesto, me siento bien. No estoy centrado en los resultados como prioridad, mi meta es sentirme bien, feliz, y mejorar sobre hierba. Ahora es lo más importante de cara a lo que se nos viene encima.

¿Le resulta difícil preparar un Grand Slam como Wimbledon con una temporada tan corta sobre esta superficie?
— Sí, la verdad. A veces pienso que me encantaría que la temporada de hierba fuera un poco más larga. Personalmente, me gusta esta superficie. Disfruto en el juego, es una forma diferente de jugar al tenis, es una manera clásica y tradicional.

¿Y qué metas se fija pensando ya en la gran cita de Londres?
— Siempre es un desafío personal. Es un torneo diferente, y prefiero ir día a día. El objetivo inicial será ganar el primer partido. A partir de ahí, ganar en confianza, sentirme cómodo y llegar lo más lejos posible. Partido a partido y pensando únicamente en mi primer rival.

El Mallorca Championships es un torneo joven, pero la entidad de los jugadores que han tomado parte es todo un gancho...
— Estoy muy contento con la organización. Han conseguido hacer un torneo muy atractivo, para los tenistas, pero también para los aficionados. La localización es excepcional y todo han sido facilidades por lo que a mí se refiere. Hace calor, me siento a gusto porque es un clima que conozco bien. Podría estar jugando torneos en Gran Bretaña, pero al 100% me quedo con Mallorca. Es un lugar en el que me siento feliz desde que llegué. La gente me ha hecho sentir cómodo y eso es de agradecer siempre.

Estamos en casa de toda una leyenda como Rafael Nadal, a quien conoce bien. ¿Cómo valora esa reciente victoria en Roland Garros y su capacidad de sufrimiento y recuperación tras los problemas físicos que ha sufrido?
— Creo que no hay muchos jugadores que sean capaces de hacer todo lo que nos ha demostrado Rafa a lo largo de estos años. Ha demostrado ser disciplinado, trabajador de forma dura y constante. Siempre ha seguido entrenando para mejorar y aprender, no pone excusas cuando no salen bien las cosas. Y pese a todo lo que le ha pasado en el pie, incluso en sus peores momentos, siempre sabe levantarse y es un ejemplo para todos. Nadal hace cosas que parecen imposibles. Y hablo de cosas como ganar este Roland Garros, y hacerlo hasta catorce veces; o conquistar veintidós Grand Slams... Domina todos los terrenos.

¿Qué aporta un jugador de este calibre a todos sus rivales y al tenis como deporte en general?
— Esos valores y esas cosas que le decía antes. Su capacidad de trabajo, humildad, competitividad, esfuerzo, sacrificio... Muchas cosas de las que tenemos que aprender siempre. Rafa Nadal es más que un deportista o un tenista, es un icono del deporte. Del tenis en este caso, pero también de Mallorca, de su Isla. Y de España. Es un embajador mundial del deporte y el mejor embajador de Mallorca. Es una persona conocida en todo el planeta y, además, él disfruta con lo que hace y a la vez hace disfrutar a quienes le siguen y le ven jugar.