Pepe Imaz junto a Novak Djokovic en una imagen promocional de la academia del español. | pepeimaztennis.com

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El tenista Novak Djokovic espera en Melbourne la decisión de las autoridades australianas sobre su permanencia en el país sin estar vacunado contra la COVID-19. El debate sobre si el serbio debe participar o no en el Abierto de Australia ocupa los medios de comunicación día tras día y todo lo relacionado con el tema genera un gran interés. Precisamente en este contexto ha salido a la luz una nueva figura, el español Pepe Imaz, considerado el «gurú» del deportista.

Ya son las ocho dedicó este lunes un espacio al guía espiritual y consiguió hablar con él. Tal y como indicó Sonsoles Ónega, presentadora del programa de Telecinco, la enseñanza de Imaz se centra en dos conceptos: «Paz y amor, la única y mejor vacuna contra todo». Aunque gracias a su relación con el serbio ha aumentado su popularidad, cuando era joven Pepe estuvo entre los 200 mejores tenistas del mundo y llegó a ser campeón de España de dobles. Una presión que le llevó a conocer la espiritualidad y el mundo de la energía, donde se encuentra ahora.

'Ya son las ocho' este lunes.

Actualmente tiene una escuela de entrenamiento en Marbella, en la que dan «prioridad absoluta a la persona y después al jugador», tal y como indica su eslogan. Imaz también predica sus creencias en redes sociales y ha escrito varios libros explicando su doctrina basada en las energías. El equipo de investigación de Ya son las ocho logró contactar con él y preguntarle su opinión sobre la polémica de Djokovic en Australia. «Pues lo siento pero no voy a poder compartirlo contigo. Siento que no es el momento y espero y deseo que lo comprendas porque no quiero hacer ninguna declaración. Agradezco muchísimo el interés pero no siento el hacer ninguna aportación sobre eso», zanjó.

La buena relación entre Pepe y Novak es conocida, ya que el serbio aparece en las imágenes promocionales de la escuela del español e incluso ha estado presente en algunas de sus conferencias. El número uno del mundo llegó el pasado miércoles a Melbourne con una exención médica a vacunarse por haberse contagiado en diciembre, pero los agentes de aduanas le denegaron el visado y fue retenido en un hotel mientras sus abogados presentaron un recurso. Un tribunal australiano dio el lunes la razón al deportista de 34 años y le permitió la entrada en el país, pero aún hay posibilidades de que sea expulsado.