El tenista español Rafael Nadal devuelve la bola al luxemburgués Gilles Muller durante su partido de tercera ronda del torneo de Wimbledon. | Efe

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Wimbledon atraviesa su ecuador tras la tradicional jornada de descanso y Rafael Nadal se adentra en el tramo decisivo de la competición frente a un adversario temible: Juan Martín del Potro. El número uno del mundo busca hoy los cuartos de final ante el rehabilitado tenista de Tandil en la pista central, donde entrará en acción tras los encuentros Murray-Gasquet, que alzará el telón de la jornada a las 14.00 horas, y el Venus Williams-Tsvetana Pironkova.


Avance

Nadal cerró la primera semana sin ceder un solo set resolviendo sus compromisos con gran nivel. Se quitó de encima sin ninguna dificultad a los estadounidenses Michael Russell y Ryan Sweeting, en primera y segunda ronda. Luego, se reencontró con un pasado verdugo en la tercera: Gilles Muller. Ante él tuvo que forzar dos desempates, los únicos que ha disputado en esta edición. Salió ileso de ambos y reconfortado por haber sido capaz de quebrar el saque de ese rival, al que en la tercera manga hundió y no le dejó anotar siquiera un juego.

Nunca antes había llegado Nadal a los octavos de final sin ceder un solo set, lo que da buena cuenta de las prestaciones exhibidas. El buen juego se presume más necesario que nunca para superar a Juan Martín del Potro, que vuelve por donde solía después de haber pasado un año apartado de las pistas por lesión.

'Delpo', que este año ha conseguido dos torneos al ganar en Delray Beach y Estoril, ha protagonizado una ascensión espectacular en el ranking al pasar del puesto 482 que ocupaba el 31 de enero al puesto 21 de esta semana. El gran servicio del argentino cobra especial relevancia sobre la hierba londinense y se convierte en una importante amenaza para Nadal, que deberá extremar las precauciones y llevar al límite a un adversario cuyas condiciones físicas pueden resentirse en un partido a cinco sets.

Con sus golpes planos y su gran saque, el ex campeón del Abierto de Estados Unidos tiene todas las herramientas para convertirse en el primer desafío de envergadura del balear. El propio Nadal advierte del peligro del gigante argentino, de 1,98 metros. «Pienso que tiene un buen servicio y muy buenos golpes desde la línea de fondo, pienso que es un jugador muy completo», dijo ayer Nadal en un encuentro informal con los medios.

«Siempre es un gran reto jugar contra él. Es un rival muy duro y uno de los mejores jugadores del mundo. Su ranking y su nivel es mucho mejor que lo que dice la clasificación ATP actualmente», señaló.

«Si hablamos del nivel, cuando está bien de salud, es de los cinco mejores jugadores. Tengo la mala suerte de tener que jugar contra Del Potro en octavos. Pero es lo que hay, y tengo que jugar mi mejor tenis para intentar ganar», agregó.

Progresión

El argentino se encuentra ahora a las puertas de los 20 mejores del mundo tras una ardua rehabilitación y rápidamente resta importancia a las expectativas de que puede recuperar. «No es fácil estar en el top cinco, pero estoy mejorando mi juego cada día», dijo tras conseguir su plaza en octavos de final con una victoria en sets consecutivos sobre el francés Gilles Simon, decimoquinto preclasificado.

«Es una buena señal para el futuro. Pero, por supuesto, quiero estar en la parte de arriba lo más pronto posible. Pero es un largo, largo camino», añadió el jugador de Tandil.

«El lunes voy a enfrentarme al mejor jugador del mundo en este momento», indicó Juan Martín del Potro, que tiene muy claro que «contra él tienes que jugar un tenis fantástico. Tienes que jugar todo perfecto, y entonces puede que tengas alguna posibilidad», sostuvo.

Enfrentamientos

Rafael Nadal y Juan Martín del Potro se han enfrentado en ocho ocasiones y el mallorquín domina el balance de encuentros por 5-3. El balear salió airoso de su único partido sobre hierba, ya que doblegó al argentino por un doble 6-4 en el torneo de Queens en 2007, mientras que también ha conseguido superar sus dos pulsos del presente curso. El último partido no llegó a disputarse en el Masters 1000 de Madrid porque el de Tandil estaba lesionado, por lo que su único enfrentamiento en 2011 se produjo en la pasada edición del Masters 1000 de Indian Wells y se impuso Nadal por un doble 6-4.