Imagen del partido disputado entre el Granada y el Real Mallorca esta temporada. | Carlos Gil-Roig

TW
7

Llegan las primera curvas. Con dos puntos de doce el Real Mallorca empieza a tener ciertas urgencias. La primera y más importante ganar y la segunda dar solidez al plan de juego y recuperar la seguridad defensiva. El equipo vincula esta segunda idea con la primera, pero por el momento se resiten los triunfos. Dos empates, ante Las Palmas (1-1) y frente al Athletic (0-0), y dos derrotas, contra Villarreal (0-1) y Granada (3-2) son el resumen de lo que hasta ahora ha podido hacer el Mallorca en este arranque de campeonato.

¿Es para estar preocupado? El mensaje que se traslada desde el club pasa por mantener la calma y es idéntico al que también se vierte desde el vestuario. Sin embargo, los resultados no llegan y el equipo no termina de ofrecer una versión fiable.

Es cierto que en la última jornada de Liga el equipo mantuvo su portería a cero ante un Athletic que venía de marcar cuatro goles al Betis y eso supone un espaldarazo al trabajo defensivo, pero en el área contraria no dio sus frutos y el gol no llegó. También ahí el mensaje es de esperanza porque las aproximaciones al área rival van poco a poco en aumento y en este sentido el equipo está también convendido de que se recuperará el espíritu del curso pasado de llegar poco y marcar.

Sin embargo, todo son por el momento tratados de intenciones y lo que se precisa ahora es de triunfos. Balaídos es una piedra de toque importante este próximo sábado. Ante el Celta y a partir de las 18:30 horas el once de Aguirre mostrará de nuevo sus cartas y su ambición.

El guion de partido será más o menos el mismo: balón al contrario y a esperar salir en velocidad, pero si en la segunda parte los minutos pasan, de lo que se trata principalmente es de no perder el punto que se vaya sumando. Ese es el plan del entrenador, su hoja de ruta. Otra cosa es si el Mallorca encaja y aparecen las prisas.

El primer revés del curso llegó con la lesión de Raíllo, circunstancia que golpeó sin duda la moral de todo el grupo, pero con eso habrá que convivir hasta final de año y el club ha tratado de poner solución con la contratación de Nastasic. Además, ante el Athletic el técnico situó a Van der Heyden como central por la izquierda y el resultado fue francamente muy bueno. Resta por conocer cuándo estará en forma Nastasic para jugar un partido de Primera completo y si Valjent y el belga consiguen hacer funcionar el engranaje en el eje de la defensa.

A partir de Balaídos las curvas van a continuar siendo notables porque ahora toca afrontar dos encuentros a domicilio seguidos: ante el Celta y el sábado día 16 contra el Girona, uno de los equipos que ha empezado como un tiro esta temporada con un empate a uno ante la Real Sociedad y tres victorias frente a Getafe, Sevilla y Las Palmas.

El nivel de dificultad seguirá creciendo y el martes 26 visitará Son Moix el FC Barcelona. Más que nunca mirar más allá el encuentro de la próxima jornada es un ejercicio poco prudente y se impone definitivamente la idea de Simeone. Partido a partido. La de Aguirre es punto a punto.