El internacional suizo Haris Seferovic, durante su etapa en la Real Sociedad. | Efe

El Real Mallorca está negociando con el Benfica la cesión del delantero internacional suizo Haris Seferovic. El club balear, que ya entabló conversaciones con la entidad lisboeta hace algunas semanas sin alcanzar ningún acuerdo, ha intensificado las gestiones en las últimas horas con el objetivo de contar con el futbolista lo antes posible. Incluso no se descarta que pueda incorporarse directamente a la concentración que el equipo balear ha iniciado en tierras austriacas. Sobre la mesa, una propuesta de cesión con opción de compra que el Benfica, que en el inicio de las negociaciones solo se planteaba el traspaso, está estudiando. Las partes implicadas en la negociación comentan que hay 'posibilidades', aunque se muestran prudentes. Varios clubes turcos han pujado fuerte por Seferovic y la entidad portuguesa está estudiando todas las opciones. El internacional suizo, de 30 años y con experiencia en la Liga tras su paso por la Real Sociedad en la campaña 2013-14, ve con buenos ojos la opción de regresar al fútbol español.

Su envergadura, su potencia en el juego aéreo y su facilidad para encontrar la portería rival son los atributos que han convencido a la dirección deportiva por el jugador helvético. La pasada campaña, Seferovic se vio relegado a un segundo plano en el conjunto lisboeta por culpa de una serie de lesiones que le impidieron rendir a su mejor nivel. En la temporada 2020-21 llegó a su apogeo, consiguiendo la friolera de 30 goles entre el Benfica y la selección suiza, donde se erigió como titular y en la que destacó su actuación ante Francia, con dos tantos para acabar eliminando a los galos en los octavos de final de la Eurocopa del año pasado.

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El atacante nacido en la localidad suiza de Sursee, lleva en su mochila una gran trayectoria en el fútbol internacional. Antes de asentarse en la capital portuguesa y conseguir su mejor rendimiento, pasó por diferentes equipos. Debutó en el Grasshopper suizo en 2009. Poco después, la Fiorentina italiana lo incorporó a su Primavera (equipo filial). Desde Florencia viajó al Lecce cedido y no tuvo el protagonismo esperado, por lo que se canceló la cesión y volvió a su país de origen. En el Neuchätel volvió a tener minutos, lo que le sirvió para volver a la Fiorentina, aunque con pocas apariciones, lo que acabó desembocando en su segunda cesión consecutiva. Esta vez, al Novara de la Serie B, donde anotó nueve goles en 16 partidos. Su buen hacer en la segunda división italiana despertó el interés de la Real Sociedad, que se hizo con sus servicios a cambio de tres millones de euros. Sin embargo, su rendimiento en Anoeta dejó mucho que desear (2 goles en 24 partidos) y a la temporada siguiente se marchó al Eintracht  de Frankfurt. En Alemania disputó 96 partidos y marcó 19 goles y repartió 16 asistencias. Después de tres años en tierras germanas, hizo las maletas hacia el Benfica con la carta de libertad bajo el brazo para conseguir asentarse y convertirse en el máximo exponente ofensivo.

Ahora, tiene la posibilidad de regresar a la Liga y de abanderar el ataque de un Mallorca que todavía sigue mirando de reojo el futuro de Vedat Muriqi.