Los jugadores del Mallorca celebran el segundo gol del partido, obra de Mollejo.

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Pasan las semanas, avanza la pretemporada y el Mallorca no levanta el pie del acelerador. Cinco ensayos después, sigue teniendo a los números de su lado el conjunto bermellón, que este domingo enganchaba en Brest un repóquer de victorias frente a un rival mucho más rodado y posicionado ya sobre los tacos de salida. Los tantos de Salva Sevilla y Mollejo, uno en cada acto, tumbaron al cuadro galo y siguieron alimentando la confianza de los baleares.

El Mallorca encaró el test más exigente de su pretemporada con el bloque veraniego habitual y alguna baja importante. La más destacada de todas, bajo el larguero. Unas molestias dejaron en tierra a Manolo Reina y su baja, unida a la de Dominik Greif —el portero eslovaco todavía no ha podido debutar— le entregaron las llaves del portal a Leo Román, protegido por una defensa que, salvo lesiones, debería ser la titular una vez que eche a andar la temporada: Maffeo, Valjent, Raíllo y Jaume Costa.

LGP apostó por situar a Baba y Salva Sevilla para manejar los hilos del centro del campo, con Mboula y Lago Junior a los lados, y la fórmula le funcionó bien de salida. De hecho, salía con mucha mejor cara el conjunto balear y desplegaba a todos sus hombres cada vez más cerca de la portería de su rival, un equipo que apura su puesta a punto y que el próximo fin de semana visita el campo del Lyon con tres puntos encima de la mesa.

Raíllo, lesionado

El primer tanto del encuentro lo cosieron entre Dani Rodríguez y Salva Sevilla con la ayuda de Mboula, que fue derribado por un defensor en su primera internada en el área francesa. El colegiado señaló el punto de cal y Salva Sevilla, tras engañar a Larsonneur con un disparo fuerte y alto, rompió el marcador a los diez minutos.

El primer problema de la tarde llegó justo después con las molestias físicas de Antonio Raíllo, que tuvo que retirarse del campo al momento para dejarle su espacio a Russo en el eje del sistema de contención. En la otra orilla del campo, Mboula, inspirado y a un gran nivel, se desmarcaba como uno de los mejores hombres del Mallorca y como un problema constante para la defensa del Brest, obligada a sudar para contener sus embestidas.

En cualquier caso, entre el gol del Mallorca y el descanso el Brest fue creciendo a lo largo y a lo ancho. No lo aprovechó uno de sus hombres más adelantados, Irvin Cardona, que fue quien más se arrimó al empate. Lo evitaron, primero, un control defectuoso. Y después los guantes de Leo Román, que desvió a córner un mano a mano a diez minutos para que acabara la primera mitad.

El Brest encontró alivio en el marcador en la segunda mitad por medio de Favre y aunque parecía que el Mallorca iba a empezar a descomponerse, respondió rápido. Con algo de fortuna, seguramente. Lo probó Sastre con un centro-chut desde el perfil derecho del ataque y Mollejo desviaba la trayectoria del cuero para sorprender a Larsonneur. A partir de ahí, el Mallorca cerró filas y mantuvo un resultado que le da lustre a las cifras de una pretemporada que toca a su fin. A menos de dos semanas para que empiece la Liga, los bermellones tienen esta semana dos amistosos más más seguir acicalándose. El siguiente, este miércoles en Huesca (19.00 horas). Y el último, el sábado contra el Cagliari en el Ciutat de Palma (20.00 horas).

Luto

Por otra parte, el Mallorca trasladó este domingo sus condolencias a Lumor Agbenyenu. El futbolista ghanés, que jugó en el club la temporada 2019-20 y milita actualmente en el Aris de Salónica griego, perdía este fin de semana a su hijo recién nacido.