Vicente Engonga se hace un selfi junto a Forteza, Oviedo, Abdón, Cifre, Pep Bonet, Paco Soler y ‘Paquete’ Higuera en el vestuario del Real Mallorca en Son Moix. | T. Ayuga

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El de este de domingo no es un partido cualquiera. El Real Mallorca ingresa en el selecto grupo de los 1.000 partidos en Primera División, una cifra que solo diecinueve clubes han alcanzado en la historia de la Liga. Casi sesenta años después -21.602 días para ser exactos- de aquel estreno en septiembre de 1960 en Heliópolis y con el Real Betis como anfitrión, la entidad balear alcanzará hoy su cuarto dígito en el Nuevo José Zorrilla de Valladolid. 28 entrenadores y 364 futbolistas han desfilado por la parrilla de los 999 encuentros que, hasta la fecha, acumula el conjunto bermellón en la élite.

Para celebrar esta efeméride, Ultima Hora reunió en el templo sagrado del actual Mallorca, en el vestuario del primer equipo, a un representante de cada una de las ocho etapas del grupo isleño en Primera. Antonio Oviedo (de la generación de 1960-63), Joan Forteza (1965-66), Joan Cifre (1969-70), Paquete Higuera (1983-84), Pep Bonet (1986-88), Paco Soler (1989-92), Vicente Engonga (1997-2013) y Abdón Prats (2019-?) acudieron a la cita con este periódico para celebrar la llegada de un partido histórico.

Entre abrazos, recuerdos y saludos llenos de nostalgia, los exjugadores rebobinaron en su disco duro para recordar algunas de las imágenes que permanecen en un lugar privilegiado del almacén de su memoria. Forman parte de la historia de este club. Dos internacionales absolutos (Engonga e Higuera), un campeón olímpico y el único jugador presente en las tres finales de la Copa del Rey (Soler), el autor del primer gol del Mallorca en la Champions League (Engonga), el que inauguró la cuenta en Primera (Joan Forteza) y el que selló el último ascenso (Abdón Prats), además de Oviedo, Pep Bonet y Joan Cifre se unieron para posar con una camiseta conmemorativa con el número 1.000.

Joan Forteza Bennàssar (Pollença, 1934) abrió el camino al ser el autor del primer gol del Real Mallorca en Primera División. Fue el 18 de septiembre de 1960, en la segunda jornada del curso, cuando Forteza cabeceó un centro de Julià Mir desde la banda izquierda. Protagonista directo de las tres primeras campañas en la élite, también formó parte de la cuarta (1965-66).

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Antonio Oviedo (Valencia de Alcántara, Cáceres, 1938) también recuerda aquel primer año por la pasarela de la máxima categoría. «Me encontré con muy buena gente en el club y en el vestuario», repasa el extremeño, que también hizo historia como entrenador.
A finales de la década de los 60, el Mallorca volvió a colarse entre los grandes. Fue en la temporada 1969-70 con Joan Cifre Rosselló (Palma, 1948) como uno de los actores principales: «Defender esta camiseta marcó mi vida», apunta Cifre, que selló un hat-trick durante su etapa bermellona, una gesta que le igualó Brandon varias décadas después.

Después de una travesía por el desierto que empujó al club al borde de la desaparición, el Mallorca regresó a la élite en el verano de 1983. Higuera (Cáceres, 1965) formó parte de un equipo que apenas pudo estar una campaña en Primera. Con Serra Ferrer en el banquillo, el conjunto balear gozó de cierta continuidad. Con Pep Bonet (Palma, 1957) recuerda aquel curso 1986-87 que acabó con el Mallorca cuarto en la fase regular, aunque sexto tras el playoff.

Francisco Soler (Palma, 1970) representa al club de principios de los 90 y de su primera final de la Copa del Rey. En el verano de 1997 prendió la mecha de la década prodigiosa, de unos años de vino y rosas que Vicente Engonga (Barcelona, 1965) vivió en primera persona. Tercero en dos ocasiones -en la 2000-01 con ocho puntos más que el Barcelona- el Mallorca desfiló por la Champions League y conquistó la Supercopa de España y la Copa del Rey.

Abdón Prats (Artà, 1992) representa el presente de un club que vuelve a Primera tras abandonar el pozo de la Segunda B hace apenas un año y medio. Su gol al Deportivo en la noche de Sant Joan ya forma parte de la historia de un club que hoy entrará en la leyenda con su partido 1.000.

28 entrenadores, desde Gregorio Manzano -el técnico que más partidos ha dirigido al Mallorca en Primera- hasta Vicente Moreno, y 364 futbolistas (desde Miquel Àngel Nadal hasta Pablo Chavarría) forman parte del cuaderno de bitácora de estos 999 encuentros. De una travesía por la cumbre del fútbol nacional de casi sesenta años. De una etapa que ha situado a la entidad en el selecto club de los 1.000 partidos. De un millar de citas inolvidables que han ido pasando de generación en generación. De abuelos a nietos. Y de padres a hijos. Felicidades.