Los jugadores del Mallorca celebran un gol durante el partido contra el Córdoba. | Miquel Àngel Borràs

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El Mallorca regresa al salón de su casa para tomar impulso. Ocho días después de dejar abierta la función de La Romareda, la escuadra de Vicente Moreno se refugia de nuevo en su estadio a la caza de otra victoria con la que argumentar su candidatura a vivir en la franja superior de la liga. Pendientes hasta el último momento del estado de Salva Sevilla —Vicente Moreno no hará hasta hoy la criba definitiva—, los bermellones le abren las puertas de su domicilio a un Numancia que flaquea como forastero y que hasta el momento ha tenido mejores intenciones que resultados (Son Moix, LaLiga 123 TV, 12.00 horas).

Para el Mallorca se trata de otra jornada señalada con un gran círculo en el rojo en las últimas páginas de la agenda del año. El cuadro balear debe refrendar esas buenas palabras que ocupan la mayor parte de su discurso y reforzarlas con resultados, tal y como hizo hace dos semanas a costa del Córdoba. Hoy, con los números en la mano, vuelve a tener una de esas visitas amables, aunque el propio Vicente Moreno ya ha advertido a sus futbolistas de que el Numancia es más alto, fuerte y peligroso de lo que anuncia la clasificación. Los sorianos, que se niegan a renunciar a un manual basado en la posesión del balón, todavía no han ganado tras las paredes de Los Pajaritos y solo han recogido cuatro puntos en siete desplazamientos.

El Mallorca afronta el encuentro con un asterisco en el centro del campo. Salva Sevilla no solo es el jugador con más calidad de la plantilla, sino que ejerce también como el capitán de una nave que pierde el rumbo cuando el almeriense abandona el puente de mando. Apenas ha trabajado con sus compañeros debido a la inflamación en la zona testicular que le provocó el balonazo que recibió en Zaragoza, aunque el técnico mallorquinista ya recordó también que evolucionaba a buen ritmo y que el equipo podría esperarlo hasta el último momento. Si finalmente no llega a tiempo ni en condiciones a la batalla habrá que reordenar el centro del campo para buscar una nueva guía que seguramente portaría Dani Rodríguez. Otra asunto será ver quién escolta al gallego en una zona estratégica del tapete.

El Numancia llega con ganas y cierta urgencia, sobre todo después de su desliz de la semana pasada en casa ante el Rayo Majadahonda (1-2). El equipo soriano pierde a su delantero Guillermo, con molestias físicas, aunque recupera al exterior ghanés Yaw Yeboah tras cumplir su partido de sanción contra los madrileños.

Las necesidades del Numancia se agravan lejos de la chimenea de Los Pajaritos. No solo no ha ganado todavía como visitante, sino que además suma cuatro salidas consecutivas en las que ni siquiera ha visto puerta. Su último gol como forastero lo rubricó el excanterano del Valencia Fran Villalba el pasado 16 de septiembre.

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