El consejero del Real Mallorca, Pedro Terrasa. | J. TORRES

18

Serra Ferrer y Jaume Cladera han lanzado una ofensiva ya desesperada para hacerse con el control del Real Mallorca. Un último paso para tratar de no perder el control de una situación que les ha desbordado por los cuatro costados y que tratan recuperar de forma ya desesperada. El último paso y que demuestra hasta qué punto pretenden otra vez hacerse con las riendas absolutas de la SAD Balear, es el último movimiento que ha dado Jaume Cladera, todavía presidente del club, que ha ofrecido otra vez a Pedro Terrasa la compra de su 25 % de las acciones del Mallorca.

Sin embargo, el segundo máximo accionista del Mallorca ha sido categórico y en declaraciones a Ultima Hora se ha mostrado claro: «Jamás venderé mis acciones a Serra Ferrer y Jaume Cladera. No lo haré nunca», aseguró el que es el segundo accionista de referencia del Mallorca. Si bien Terrasa no ha querido hablar de cifras, la cantidad que el grupo de Serra Ferrer ha ofrecido a Terrasa es de 2.400.000 euros y por lo tanto renuncia a una importante plusvalía que habría supuesto un gran negocio. «Me dijeron que podíamos ir ya a la notaría que quisiera y en un plazo de 24 horas se resolvería todo, pero no escucharé ni esta oferta y ninguna otra que me venga desde Serra Ferrer y Jaume Cladera. Nunca. Seguramente Cladera volverá a desmentirlo, dirá que no es cierto, como no fue cierto que habían negociado con Joquín Caparrós o que no habían pedido un préstamo a Mediapro, pero la realidad es la que es y la verdad es que esta misma semana me han hecho llegar esta oferta», aseguró Pedro Terrasa.

¿Por qué tiene tanto interés el grupo de Serra Ferrer en las acciones del consejero mallorquín? La respuesta es clara. En estos momentos, Serra Ferrer tiene un margen de maniobra muy reducido en el club y con Biel Cerdà apoyando a Terrasa y Claassen en su cruzada contra Jaume Cladera, este apoyo es totavía mucho más débil.

Si Terrasa vende su paquete accionarial a Serra y Cladera, el poder volvería a pasar en su totalidad en manos del director deportivo y del presidente. De entrada el grupo de Serra ostentaría el 70% de las acciones del Real Mallorca SAD, es decir, podrían hacer y deshacer a su antojo, además se quitaría de enmedio dos enemigos peligrosos e incómodos como Utz Claassen y recientemente Biel Cerdà, cuyos devaneos con el alemán han sido terribles para Serra Ferrer y Jaume Cladera. Además, si Terrasa vendiear sus acciones, de nuevo Serra Ferrer y Jaume Cladera podrían iniciar la venta del club a un tercero ya que desbloquería la pignoración de los títulos y esto supondría poder negociar con las manos libres y por el precio que más conveniera a ambos. Pero todo este tratado de intenciones queda en nada ya que el segundo máximo accionista no va a venderles sus títulos y por lo tanto la capacidad de maniobra del presidente y del vicepresidente queda extraordinariamente reducida.

A partir de ahora resta por ver qué nuevo intento va a realizar Serra Ferrer y Jaume Cladera para intentar no perder el Mallorca.

«Seguramente Cladera volverá a desmentirme, dirá que no es cierto, como cuando desmintió que no se pidió un préstamo a Mediapro

Pedro Terrasa, sobre la actitud del presidente del Mallorca