Son Moix registró una pobre entrada, pero los aficionados no estuvieron callados y al final dirigieron su ira al campo y al palco. Fotos: JOAN TORRES.

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Joaquín Caparrós no se mueve un centímetro de su discurso habitual, pero la afición ya se ha cansado. Ayer, al término del encuentro, exteriorizó su enfado hacia el césped, abroncando a los jugadores y al entrenador y también lo hizo hacia el palco, apuntando directamente al constructor de este proyecto: «Serra c..., fuera de Son Moix», gritaban los seguidores que aguantaron estoicamente hasta el final del partido.

Caparrós afirmó ayer noche que la «unión» es clave para salir de esta situación de crisis y negó que tras esta mala racha de resultados y sobre todo después de la goleada de ayer, su intención sea dimitir. «Como he dicho en otras ocasiones si caigo siete veces, me levanto ocho y si caigo ocho, me levanto nueve. A mí me tienen que matar... otra cosa es que yo perciba que el vestuario está roto, pero no es así, hay muy buen ambiente y el grupo está deseoso de salir de esta situación. Hay que estar unidos y responsabilizarnos cada uno en lo nuestro», manifestó el técnico del Real Mallorca.

El entrenador, una vez más, se negó a profundizar en los motivos que llevan al equipo a vivir esta situación de crisis. «Esto me lo quedo para mí equipo y lo digo en el vestuario», djio. Respecto al elevado grupo de jugadores que no exhiben el nivel necesario para competir en Primera División, Caparrós echó balones fuera y no quiso profundizar tampoco en esta cuestión. «Ahora no voy a entrar en esto, ahora lo que tenemos que hacer es ser críticos y yo como máximo responsable tengo que serlo más y en estos momentos tenemos que pensar en el partido del sábado. No podemos entrar en un análisis más genérico. Hay que hacer un buen partido y confiar que el componente de fortuna esté con nosotros. Estamos ahí por méritos propios y no quiero justificar nuestra posición por mala suerte. Volveremos a tener ese componente de fortuna a nuestra favor», manifestó el entrenador del Real Mallorca. El entrenador del equipo balear apuntó también que el objetivo principal del encuentro de ayer no se cumplió. «Queríamos que este encuentro nos sirviera para que fuera una buena inyección anímica y ha sido todo lo contrario. Ahora hay que levantarse, levantar el ánimo de la gente y que sepan que el sábado jugamos un partido muy importante y tenemos que conseguir la victoria ya. En este encuentro se nos ha juntado todo, nosotros hemos tenido tres ocasiones y no hemos marcado y sus tres han sido mortales», comentó el preparador mallorquinista.

Escocidos

«El problema es que nos meten goles, al final generas ocasiones, sabemos que las vamos a tener, pero no podemos dar las facilidades que damos en defensa», manifestó el técnico de Utrera.

Para Joaquín Caparrós en estos instantes lo importante es transmitir «tranquilidad». «Estamos todos escocidos...el futbolista tiene que reflexionar, hacer un análisis individual del partido y no queda más remedio que levantarse, no podemos pedir tregua porque el contrario ve donde hay sangre y ahí es donde va a meter los dedos. La gente tiene que hacer su crítica y su análisis y hay que prepararse ya para el partido ante el Athletic Club», recordó el entrenador del Mallorca.

«Ahora lo que tenemos que hacer es ser críticos y yo como máximo responsable tengo que serlo todavía más»

Joaquín Caparrós, sobre los próximos pasos a dar

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