El vicepresidente Llorenç Serra Ferrer, el presidente Jaume Cladera y Utz Claassen, segundo máximo accionista de la SAD balear, durante una rueda de prensa celebrada en el estadio de Son Moix. | ultimahora.es

No será una reunión cualquiera para Llorenç Serra Ferrer y su grupo. Utz Claassen, consejero y segundo máximo accionista del Real Mallorca, reclamará hoy luz y taquígrafos en una reunión del consejo de administración de la SAD balear que se prevé caliente. El empresario alemán formulará esta mañana ¡91 preguntas! a sus compañeros de viaje y no cejará en su empeño hasta obtener respuestas a todas y cada una de ellas. Hasta que le despejen todas las cuestiones que planean sobre su cabeza. Se siente engañado y exige explicaciones. Incluso ha amenazado a Serra y Cladera con llevarles a los tribunales si se demuestra que le engañaron con el precio que pagó por las acciones. Claassen sospecha que aportó una cantidad superior que sus compañeros y que su 20% de las acciones ha costado más que el 40% que posee el máximo accionista...

Desde primera hora de la mañana -la reunión comienza a las 10.00 horas- el accionista alemán exigirá explicaciones a todos los líos que salpican la actualidad mallorquinista. Maneja una extensa lista de preguntas y Serra y sus acólitos tendrán que ser muy convincentes en sus explicaciones para que Claassen abandone Son Moix satisfecho.

En las últimas semanas, el segundo máximo accionista le ha declarado la guerra a Serra Ferrer. El pasado día 19, remitió una carta a todos los miembros del consejo de administración del Real Mallorca para exigir «transparencia» y reclamar una reunión del consejo de administración. La cumbre se celebró el pasado lunes, aunque apenas duró tres horas por un imprevisto del secretario Miquel Coca que obligó a una interrupción... hasta esta mañana. Ayer, Ultima Hora publicó un anexo a la carta, fechado el pasado día 22, en el que Claassen incluía más cuestiones al particular interrogatorio al que someterá esta mañana a Serra Ferrer y Jaume Cladera, fundamentalmente.

La reunión se sustentará sobre cinco pilares básicos. Cinco frentes abiertos que inquietan al segundo máximo accionista y que se están convirtiendo en un azote para la actual propiedad.

Uno de los puntos diferenciales entre la carta original y el anexo apunta al precio de las acciones, una circunstancia que podría acabar en los juzgados si Utz Claassen no recibe hoy una explicación convincente. Y es que al empresario alemán no le cuadran las cuentas, tal y como reconoce en el escrito dirigido al resto de miembros del consejo.

«Compré mis acciones porque Serra Ferrer y Jaume Cladera me afirmaron que habían adquirido el 100% de las acciones de la entidad balear por 5 millones de euros, que yo compraría en esas mismas condiciones y pagaría el mismo precio por acción que ellos», subraya Claassen. Sin embargo, algunas informaciones aseguran que Mateu Alemany vendió sus acciones a los actuales dirigentes por «menos de 2 millones de euros». Esta diferencia, de prácticamente el doble, es la que empuja al empresario alemán a pensar que le han engañado y acudirá a la reunión de esta mañana con la única intención de aclarar este tema. «Si recibí información falsa por parte de Serra Ferrer y Jaume Cladera en relación al precio de las acciones del club, consideraría la posibilidad de acudir a los tribunales por haber sido objeto de un engaño».

Otro de los apartados afectará a toda la cuestión que rodea el traspaso de Alejandro Alfaro, las comisiones y las empresas de Suiza. «En relación a esta cuestión, solicité respuesta inmediata a varias preguntas relevantes y justificadas sin haber recibido, hasta ahora, una respuesta. Además, la administración concursal envió una carta al club sobre el tema de dichas transacciones, sin que los consejeros hayamos tenidos conocimiento». Claassen preguntará si «es verdad que la administración concursal ha llegado a estas conclusiones tan duras y graves...»

Sobre la mesa también se esparcerán otras cuestiones de interés como los supuestos problemas de liquidez de la entidad balear, las negociaciones man- tenidas con el grupo suizo-alemán por la compraventa de las acciones «sin mi conocimiento» -subraya Claassen- o el mobbing denunciado hace algunas semanas. Se espera un consejo de guerra...