Biel Cerdà, junto a Llorenç Serra Ferrer, en la tribuna del campo de El Madrigal. | Efe

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La Federació de Penyes del Real Mallorca ha planteado un pulso a Serra Ferrer. Anoche se hizo público el contenido de una carta abierta al máximo accionista del club, al que reclaman la expulsión del consejero Biel Cerdà. Rafel Martorell y su directiva ya mantuvo el pasado miércoles una reunión con el presidente Jaume Cladera e insistieron en que no cabe otra opción que la salida inmediata de Cerdà. Ayer, las peñas dieron un nuevo paso en su cruzada y en la misiva que enviaron a Serra manifiestan que su petición de dimisión o cese de Cerdà está amaparado por «un sincero ejercicio de responsabilidad». Admiten que se trata de un «ruego excepcional fruto de la reflexión y unanimidad de todas las peñas que integran esta Federació», dejando claro que no hay vuelta atrás.

Esperpéntico

Esta asociación argumenta en la carta que se ha enviado a Serra Ferrer que la figura de Gabriel Cerdà «ha sido un foco continuo de conflicto que ha erosionado notablemente la imagen de la entidad. Como principal responsable del proyecto del nuevo Lluís Sitjar, que desde el prime momento contó con el absoluto respaldo de esta Federació, su gestión únicamente se puede calificar de esperpéntica».

Según los peñistas del Mallorca, el actual consejero del club ha «engañado» a los seguidores y también a instituciones de las Illes «especialmente a los responsables del Ajuntament de Palma. El descrétido sufrido con este asunto -subraya la misiva- es inadmisible y es uno de los principales argumentos que sustentan nuestra petición de cese inmediato de Gabriel Cerdà».

Al margen del conflicto del Lluís Sitjar, la Federació de Peñas también ha querido manifestar «su asombro, sorpresa, e indignación ante asuntos referidos al escudo y la mascota del club, elementos profundamente arraigados y que, bajo ningún concepto, pueden ser utilizados para mercadear o abrir nuevas confrontaciones», apunta el comunicado.

En este dura nota remitida a Serra Ferrer se «censura abiertamente el trato humillante y vejatorio dispensado a algunos empleados de la entidad».

En sus últimas líneas, este escrito indica que «aunque no se trate de un dato objetivo, permítanos poner en duda la estima de Gabriel Cedà hacia el Real Mallorca y sus señas de identidad. Es evidente que su entrada en el accionariado obedece a intereses que poco tienen que ver con la estabilidad y crecimiento de la entidad».

Por último, y ya para finalizar, la Federació recuerda a Serra, que desde su posición de persona «totalmente identificada con la historia y valores de nuestro club, sólo esperamos que atenga nuestra petición», finaliza esta carta abierta al que es máximo accionista del Mallorca.

Ahora resta por conocer qué decisión tomará el vicepresidente respecto a la petición formal que han realizado las peñas, que siguen adelante en su cruzada contra el consejero de patrimonio de la SAD Balear.