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Cuatro jornadas después, el vestuario del Mallorca vuelve a sonreír abiertamente. Los futbolistas rojillos, que la semana pasada habían vuelto a ver la luz gracias al punto arañado en Pamplona, salieron anoche a flote a costa del Athletic y además de atravesar la barrera de los 30 puntos se sacudieron la presión que se empezaba a acumular sobre sus hombros.
«Hemos hecho un gran trabajo colectivo y nos hemos pasado todo el partido corriendo para atrapar esta victoria», explicaba Nunes a la salida del vestuario. «El Athletic era un rival complicadísimo y tiene a jugadores como Llorente, Toquero o Muniain, que no paran de correr y dan muchísimo trabajo los noventa minutos. Son, en líneas generales, un equipo con mucha calidad y si están ahí arriba en la clasificación, es por algo», argumentaba el central.
Aouate, por su parte, también reflejaba el optimismo que inundaba la caseta después del partido. «Para nosotros, era importantísimo vencer este encuentro porque nos ayuda a quitarnos mucha presión de encima. Los de la parte baja de la clasificación han empezado a ganar y necesitábamos para liberarnos un poco», destacaba.
El guardameta israelí abundaba en su visión del encuentro y recordaba la importancia del cruce ante el Athletic: «Habíamos enlazado tres derrotas seguidas y aunque la semana pasada comenzamos a recuperarnos sumando un puntito en Pamplona, era importante volver a ganar para hacer bueno el empate del Reyno de Navarra».
Ramis, que durante el partido había sufrido molestias en el aductor, se mostraba «feliz» en la zona mixta de Son Moix. «Estos tres puntos tienen mucho peso para nosotros. Ellos son realmente fuertes en el juego aéreo y han querido probarnos por ahí. Hemos tenido que dar el 110% para lograr una victoria que es muy merecida», argumentaba el pobler.
El defensa subrayaba también que el Mallorca debe ir «poco a poco, para conseguir cuanto antes la permanencia y disfrutar a partir de ese momento e ir a por algo más si se puede. Nuestra primera obligación era ganar hoy (ayer para el lector) y la segunda, intentar repetir o por lo menos puntuar en San Sebastián para seguir creciendo en la clasificación».
Uno de los futbolistas más sinceros tras el encuentro era Emilio Nsue, que reconocía que había «corrido innecesariamente» en la segunda parte y que eso había provocado que acabara el partido fundido físicamente. «Tengo que seguir aprendiendo para no desgastarme tanto porque si me hubieran quedado más fuerzas habría hecho más daño al contragolpe. En cualquier caso, todos estamos muy contentos y personalmente me encuentro satisfecho».