El tenista mallorquín Rafael Nadal saluda a los aficionados tras el partido. | MARIO RUIZ

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El tenista mallorquín Rafael Nadal regresó a la competición (221 días después de su derrota en la segunda ronda de Wimbledon ante el checo Lukas Rosol) con una victoria en el torneo de dobles de Viña del Mar, de categoría 250, cuadro en el que participa junto al argentino Juan Mónaco, y tras un cómodo partido para la dupla hispano-argentina, que venció por 6-3 y 6-2.

Nadal no pisaba una pista en partido oficial desde el 28 de junio de 2012, cuando fue eliminado sobre el verde del All England Club de Londres. Este martes, curiosamente, su vuelta fue ante un tándem también de la República Checa -como Rosol-, formado por Frantisek Cermak y Lukas Slouhy. «No estuvo mal, pero los dobles siempre son menos agresivos», dijo el tenista de Manacor al término del duelo.

Pero los checos, segundos favoritos en la cita de Viña del Mar, tampoco fueron un gran problema para Nadal y Mónaco, que solventaron bien el envite sobre el polvo de ladrillo chileno. Al balear se le vio bien, con buenas sensaciones, aunque demostró esa falta de efervescencia que únicamente te da el ritmo de competición.

Rafael Nadal y su amigo Juan Mónaco rompieron el saque de sus rivales en el octavo juego del primer set, momento que aprovecharon para cerrar la manga inicial con su servicio. En el segundo set, la dupla hispana lo consiguió antes y encarriló la victoria sin dificultades. En este acto, el mallorquín deleitó a la grada local con golpes de maestro.

De esta forma, en apenas una hora y cuatro minutos pudieron cerrar su presencia en la segunda ronda del cuadro de dobles. Una doble alegría para Nadal, que tras una larga ausencia por lesión del circuito volvió a la competición oficial, y lo hizo con buenas sensaciones y sumando una victoria balsámica para el tenista mallorquín.

Examen

Tras abrir con triunfo su concurso en Viña del Mar, Nadal entra hoy en acción en la competición individual. «El test será mañana (por hoy)», comentó. Y lo hará el balear frente al argentino Federico Delbonis (no antes de las 22 horas, Canal Plus Deportes), jugador procedente de la fase previa, en la que eliminó a su compatrionta Guido Pella (2-6, 7-6(4) y 7-6 (1)), ganándose el honor de poder enfrentarse al exnúmero uno del mundo en el que es su retorno a las pistas en la competición individual, un fenómeno que ha levantado una enorme expectación en el torneo chileno de Viña del Mar, primera escala dentro de la gira sudamericana de Nadal, que más adelante le conducirá hasta Sao Paulo y Acapulco, otras dos citas de calado dentro del calendario de tierra batida a estas alturas de la temporada. Unos torneos que Nadal se ha planteado como una pista de pruebas en vistas a recuperar las buenas sensaciones sobre la pista de cara al tramo decisivo de la campaña sobre polvo de ladrillo, que le debe conducir hasta la defensa de Roland Garros, en la capital francesa, uno de sus grandes objetivos del curso.

Nadal, que volvió a disputar un partido oficial tras siete meses de ausencia, reconoció haber vivido «una sensación bonita» en la pista de Viña del Mar.

«Vamos a ver mañana (por hoy) en el individual. Los dobles son menos agresivos», dijo el de Manacor. «Es una sensación bonita haber vuelto y estoy contento de jugar con un amigo como Mónaco en un ambiente fantástico», agregó el español. «Vamos a ver cómo responde la rodilla», concluyó Nadal, que agradeció el apoyo de los seguidores en su regreso a las pistas.

Resultados: Tommy Robredo gana a Pere Riba (6-2 y 6-2); Carlos Berlocq a Andrey Kuznetsov (6-2 y 6-1); Guillaume Rufin a Rubén Ramírez (6-3 y 6-4); Christian Garin a Dusan Lajovic (6-3 y 6-4); Rafael Nadal y Juan Mónaco a Frantisek Cermak y Lukas Slouhy (6-3 y 6-2).