José Tirado posa para este diario en las instalaciones de ConectaBalear, en Manacor. | Fernando Fernández

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Es el rostro visible y el motor del Palma Futsal. Desde los despachos, pero siempre a pie de pista, José Tirado pone en práctica lo aprendido del irrepetible Miquel Jaume, el presidente, fundador y padre de la entidad. Con su recuerdo y su legado presentes, el director general de la entidad analiza un curso que echa a andar con un partidazo este sábado, en Son Moix y ante el Barça.

Arranca, probablemente, la temporada más diferente en toda la singladura del Palma Futsal, el año cero del club sin la presencia de su gran patrón...
— Es un año diferente. Ni mejor ni peor. Iniciamos un nuevo proyecto sin la figura de Miquel (Jaume) en un año en el que la pandemia nos permite rebajar restricciones. Y sí, sin la presencia de Miquel... Ha sido un golpe importante, pero por él y por lo que empezó seguimos adelante. También es un año con salidas y entradas y en el que hemos decidido iniciar otra aventura con el objetivo de estar y seguir entre los mejores, crecer más como club y continuar siendo ambiciosos. Estamos cargados de ilusión y hemos hecho un equipo competitivo. Tras el terremoto de la pandemia y la pérdida de Miquel, hemos mantenido un nivel estructural parejo y eso nos deja preparados para mirar con ambición hacia el futuro.

Aparecen nuevos aspirantes con menos recorrido en la liga, pero ¿cree que les ha llegado la hora de dar un paso al frente?
— Ganar es muy difícil. Y el Palma ha logrado algo que es complicado: en los últimos ocho años hemos estado entre los mejores, sin ser un club con el poderío económico de los tres ‘grandes’. Hemos visto en los últimos años a equipos que se salían de esa terna y lograban buenos resultados, pero luego bajaban su nivel. Pero el Palma Futsal ha sabido estar este tiempo arriba. Llegar es complicado tras 23 años de camino, pero mantenerse en la mejor liga del mundo lleva consigo una exigencia brutal. Y más, cuando económicamente no es fácil. Pero creo que el Palma, un día, tendrá su premio. Hemos de estar preparados para pelear por todo y estoy seguro que el trabajo realizado durante estos años tendrá su recompensa.

¿Hasta qué punto ha afectado a la entidad el golpe derivado de la pandemia?
— Este año tuvimos que tomar decisiones, como bajar el presupuesto, para poder vivir la nueva realidad. Ha sido duro económicamente, pero gracias a los patrocinadores y a Miquel Jaume, no fue tan fuerte por su esfuerzo. Pero esta temporada se ha bajado un 7 u 8% el presupuesto. Pero no era una cuestión derivada de la pandemia, sino de adaptarnos a la realidad, sabiendo que va a ser un año difícil, sin nuestro presidente. Lo que necesitábamos era tranquilidad y estabilidad y por eso se redujo el presupuesto. Entendíamos que, a nivel deportivo, teníamos quince jugadores de alto nivel. Antes iban catorce convocados y se bajo a doce, y entendimos que tener doce o trece era suficiente. Y ahí radica el grueso de la bajada del presupuesto mencionada. Pese a ello, no se ha perdido la calidad. Tenemos un equipo competitivo, pero hemos de ser conscientes de que tenemos un equipo también en Segunda División, cuya importancia es clave. La meta es que se mantenga y poder sacar jugadores crecidos en la base del Palma y que puedan nutrir al primer equipo.

¿Qué le pide al vestuario de cara al ejercicio que se abre?
— Estar en todas las fases finales. Creo que la madurez extraordinaria de este equipo le permite pelear por todo. Somos conscientes de que ganarlo todo, o jugar una final, va a ser muy difícil. Pero ellos tienen capacidad para pelearlo y pienso que, como objetivo, tenemos calidad para pelear por disputar alguna final y estar entre los mejores un año y una temporada más.

Viendo el mapa de la liga, ¿a quiénes señala como rivales a tener en cuenta?
— Veo a dos grupos muy diferentes. En uno están los ocho primeros, y en el otro el resto. El Barça se ha reforzado, mantiene a sus jugadores importantes y ha firmado a Pito; ElPozo a Gadeia y Taynan y es el que más inversión ha hecho. Inter es Inter y luego tienes a Palma, Valdepeñas, Jaén que ha dado otro paso adelante... Levante, que jugará la Champions, Cartagena... Gente que empuja con nuestros mismos objetivos. Sin olvidarnos de un Betis, por ejemplo. Con ellos tendremos que pelear.

La que no falla nunca y lo ha demostrado es su afición...
— Es una pasada. El sábado nos dejan meter a 3.200 personas y vamos a llenar Son Moix. Es increíble. Hay ilusión loca por venir al partido, ayudar, empujar y volcarse con su equipo. Y esto, después de un año y medio, nos estimula. El sentimiento de pertenencia de la afición hacia el club es digno de admirar.