Jugadores de Palma en un partido reciente. | ARCHIVO

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«Si vamos a morir que sea matando», resumió Antonio Vadillo, técnico del Palma Futsal, antes de visitar este miércoles (20:00/Teledeporte) el Palau Blaugrana. Tras la derrota sufrida en Son Moix en el primer partido de la serie que se resuelve al mejor de tres encuentros, el conjunto de Ciutat desafía de nuevo al Barcelona en busca de un triunfo que le permita devolver la eliminatoria a la Isla y mantener vivas sus esperanzas de alcanzar la primera final de su historia.

Ganar o ganar. No le queda otra a los de verde pistacho para seguir con vida en los playoffs por el título y no bajar la persiana a la temporada en el penúltimo escalón. No será una tarea sencilla asaltar el feudo azulgrana, aunque los precedentes arrojan un balance muy igualado que mantiene muy vivas las ilusiones de los isleños, que como locales sólo hincaron la rodilla en la prórroga después de nivelar una desventaja de dos goles.

La baja de Tomaz Braga, que se lesionó en el primer duelo de la eliminatoria, es el principal contratiempo de la escuadra que dirige Antonio Vadillo, que tiene claro que los suyos deben demostrar una versión similar a la que ofrecieron el sábado aunque el resultado no les resultara favorable. El Palma Futsal se marchó a casa con la sensación de haberlo dejado todo sobre la pista azul y sufriendo la pegada de un rival que golpea como nadie cuando se le ofrece una mínima posibilidad.

Lolo afirma que el segundo partido de los playoff «tiene que caer de nuestro lado». «Estoy súper convencido de que tiene que caer de nuestro lado haciendo un partido parecido y en el que teniendo uno o dos fallos menos nos lo vamos a traer», destacó el cierre jerezano en la víspera.

Elevar el acierto en la faceta rematadora es el gran objetivo que se han marcado los de Ciutat, que se han hecho fuertes a partir de la defensa y necesitan aumentar un nivel de efectividad que no se corresponde a su notable producción ofensiva.

El Palma Futsal, que esta temporada cayó 2-1 en su visita al Palau, y el Barcelona se reencuentran en una semifinales tras las que protagonizaron en la temporada 2018-19 en la que los azulgrana se clasificaron para la serie decisiva sin ganar ninguno de los tres partidos. El conjunto culé sacó adelante sus dos compromisos en el Palau Blaugrana en la tanda de penaltis después de que los isleños se impusiera en Son Moix en el segundo partido. Precisamente la igualdad y el mal recuerdo de las últimas tandas ha motivado que los de Vadillo también hayan preparado a conciencia los lanzamientos desde el punto fatídico por si se da la circunstancia.