Imagen del equipo de jóvenes del Mallorca Cricket Club. | Mallorca Cricket Club

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El nuevo panorama del programa en vistas a los Juegos Olímpicos de verano de Los Ángeles 2028 deja un escenario desolador y sin apenas opción de crecimiento a escala de Mallorca, y en consecuencia balear. Cinco nuevas especialidades darán el salto a la gran cita deportiva del planeta dentro de un lustro, con las miras puestas en Brisbane 2032 y mirando de reojo a la India, que podría presentar una candidatura en firme para organizar la cita cuatro años después, aunque también brindando una gran oportunidad a los anfitriones.

Esos perfiles parecen haber marcado la elección del Comité Olímpico Internacional (COI), que supone un duro revés para España, que deberá apostar e invertir firmentemente si quiere clasificar a sus deportistas o equipos, y no hablemos de pelear por una medalla en el próximo ciclo. Cricket, flag football, lacrosse, béisbol y sófbol y squash son las cinco apuestas firmes del olimpismo.

PALMA. BEISBOL. Novedad. La recién creada Federación Balear de Béisbol y Sófbol cuenta con cerca de un centenar de licencias
Imagen de un partido de sófbol en Ses Tres Germanes. Foto: Emilio Queirolo

Al ser deportes más arraigados y con sólida estructura en países especialmente de la Commonwealth, la influencia en Mallorca de estas especialidades debe llegar desde la población residente en las islas de esas zonas en las que los nuevos deportes están más implantados. Es el caso del béisbol-sófbol, que gracias a la colonia de puertorriqueños, venezolanos y cubanos ha edificado una pequeña liga que quiere ser la base para la futura federación balear. Los campos de Can Pastilla y Ses Tres Germanes han sido sus puntos de encuentro. Japón y Estados Unidos son sus principales países de referencia, de la misma manera que otros como Cuba, Puerto Rico o Venezuela.

Miembros de la selección balear de squash. Foto: DBS

El squash ha tenido tiempos mejores. Incluso un mallorquín disputó el circuito profesional mundial, David Vidal, pero en la actualidad la competición queda en manos de una delegación federativa al no poder contar con federación propia, y de una serie de clubes que ofrecen estas pistas, tanto en Mallorca (Onyx, Rafal Nadal Academy, Pollença, CT Manacor, Cala d'Or, Can Simó y CD Calvià) como Menorca e Ibiza. Un circuito autonómico de competición con varias pruebas y un Campeonato de Baleares son su marco de actuación, presentando selección a los nacionales. A escala mundial, Gran Bretaña, Egipto o Pakistán son algunas grandes potencias, con España apareciendo en algunos momentos dentro del ránking.

Bajo el paraguas de un club consolidado deportiva y socialmente como los Mallorca Voltors, el flag football ya tiene una base sobre la que crecer en Mallorca, gracias al grupo de trabajo de la entidad de referencia, que este año incluso ha tenido la oportunidad de competir en la Spanish Flag Bowl junto a conjuntos de otras regiones, también vinculados a equipos de la LNFA. Esa cantera puede tener espacio en la selección española de la nueva modalidad olímpica. En Estados Unidos y México es donde más fuerza tiene esta especialidad.

Entrenamiento de flag football de los Mallorca Voltors. Foto: Pere Bota
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También reclama su espacio el críquet, que en Mallorca y Menorca tiene clubes con unos cimientos sobre los que crecer. Es el caso del Mallorca Cricket Club, creado en 1988 y reconocido por el Govern desde 1992 y contando con más de 425 miembros entre 2005 y 2015, con un equipo sénior y uno de formación (Mallorca Meerkats), que han llegado a ser campeones de España Sub 15 en Granada. En la actualidad, cuenta con veinte miembros 'sénior', 18 júniors y cerca de un centenar de integrantes que no juegan, siendo la falta de un terreno de juego su gran hándicap, tras perder el habitual terreno de Calvià.

Miembros del Mallorca Cricket Club. Foto: MCC

El Mallorca Cricket se ha apoyado en residentes originarios de Gran Bretaña, Sudáfrica, Australia, Pakistán, Sri Lanka o India, países en los que es un deporte de referencia, de la misma manera que en algunos de ellos lo es el squash. Por su parte, el flag football está en pleno crecimiento como modalidad de base, a la hora de introducir a los niños en el fútbol americano al ser una especialidad sin contacto.

Una jugadora de la selección española de lacrosse. Foto: AEL

El quinto y más paradigmático caso es el del lacrosse. Aquí sí que se pierden las referencias organizadas en Mallorca y Baleares. Y son contadas en toda España. El lacrosse es un deporte que enfrenta a dos equipos de diez jugadores cada uno, que hacen uso de un palo con una red en la parte superior (palos o sticks) para pasarse una pelota de goma con el objetivo de meter goles en la red o portería del conjunto rival. Estados Unidos y Gran Bretaña son las grandes potencias mundiales.

El Anuario de Estadísticas Deportivas que publica el CSD muestra, durante el año 2022, que en Balears no existen licencias federativas ni de lacross ni de críquet, aunque sí se contabilizan 97 de béisbol-sófbol y otras 35 de squash. En cuanto al flag football, no queda definido del todo al encontrarse 69 fichas de fútbol americano, federación a nivel nacional titular de esta especialidad.

Por desconocimiento (lacrosse), estar en pleno crecimiento (flag football), tener una base mínima (squash) o tener una vertiente más social (críquet) o centrarse en un segmento concreto según origen geográfico de la población (béisbol-sófbol), los cinco nuevos deportes olímpicos en Los Ángeles 2028 invitan a no tener muchas esperanzas de contar con representación balear en esa cita que, todavía, queda lejos.