Los dos hombres de referencia ahora mismo en La Vuelta: Mas y Roglic. | Movistar Team

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El italiano Damiano Caruso (Bahrain Victorious) ofreció un gran concierto en solitario para imponerse en el Alto de Velefique, primer puerto de categoría especial de la Vuelta, donde Primoz Roglic y el mallorquín Enric Mas reforzaron el liderato y la segunda plaza del podio respectivamente.

Después de una escapada en solitario de 70 kilómetros, Caruso (Ragusa, Sicilia, 33 años), segundo en el Giro, firmó una gesta espectacular en la montaña almeriense como vencedor de la novena etapa que salió en Puerto Lumbreras y llegó a 1.820 metros de altura en el Alto de Velefique.

Por todo lo alto, recreándose, feliz, Caruso cantó victoria en la cima con un tiempo de 5h.03.14. No le alcanzaron ni Roglic ni Enric Mas, los más fuertes de la zona noble, quienes entraron separados por un segundo a favor del esloveno a 1.05 del italiano.

Roglic, dominador en la zona noble, y Mas, consolidado como jefe de la oposición, rebañaron 6 y 4 segundos de bonificación. Ambos protagonistas metieron tiempo a todos los rivales: 45 segundos al grupo de Adam Yates, Jack Haig y «Supermán» López, 1.10 minutos a Egan Bernal y más de 4 minutos a Mikel Landa, eliminado en la general y superado por varios compañeros de equipo.

La Vuelta llegará a la zona de descanso en Almería con diferencias significativas. Aguanta Mas a 28 segundos de Roglic, y López se aleja, tercero a 1.21. Se cuela cuarto el australiano del Bahrain Jack Haig, a 1.42, Bernal mostró serias carencias y está a 1.52, Yates se separa a 2.07 y Landa se despide a 5.47.

LA ESCAPADA SE HACE ROGAR, PERO CARUSO ALZA LA VOZ

Escapada muy cara y tardía, pero a la postre heroica. El pelotón voló en la primera hora cubriendo 50 km. Costó sacar la licencia para la aventura, pero el panorama empezó a cambiar en la subida a la primera de las 4 dificultades del día, el Alto de Cuatro Vientos (2a, 10,5 km al 3,8%), donde el grupo se partió en dos.

En la transición hacia el interminable Collado Venta Luisa (1a, 29 km al 4,4% y pendientes del 15) cuajó una fuga de 11 hombres, ninguno peligroso para la general, que incluía a Damiano Caruso, segundo en el Giro y doméstico de Landa, y escaladores tipo Bardet, Elissonde o Majka. Una avanzadilla con buena pinta.

Se trataba del puerto más largo de la Vuelta 2021, no traumático por sus pendientes, pero eterno y exigente, para valientes como Caruso, quien se largó en solitario dispuesto a romper la banca. Su empeño le permitió coronar con 1.40 minutos sobre los inmediatos perseguidores y 2.10 respecto a los favoritos, agrupados al ritmo del Ineos.

Un órdago arriesgado el del ciclista siciliano en la travesía elevada por el desierto almeriense, empeñado en escribir una gesta inolvidable. Siguió su prosa en los 7 kilómetros de ascenso al 4 por ciento al Alto de Castro de Filabres (3a), ajeno al calor, al viento ardiente que soplaba sin piedad. Una prueba de fuerza y supervivencia de uno contra el mundo.

CARUSO CANTA VICTORIA, ROGLIC Y MAS GRAN DUELO

Caruso no cedía, Caruso se venía arriba en cada pedalada. Menudo concierto estaba dando el compañero de Landa. El italiano mantuvo las diferencias en la cima de Filabres y se enfrentó solo al descenso. Y luego a la subida definitiva a Velefique, primer puerto de categoría especial de la Vuelta, con 13,2 km al 6,4% y pendiente del 15.

En Velefique, con un paisaje y clima similar al de Sicilia, sonó la hora de la verdad. Lo sabía Caruso, que iba a lo suyo mientras los favoritos jugaban a los amagues. Yates y el Ineos querían jugar la partida. El británico probo 2 veces, pero Roglic respondió con contundencia. Enric Mas se unió a la fiesta rompiendo la carrera a 5 de meta. El balear hizo la selección llevándose a rueda al esloveno.

Ya no estaban en la pomada los Yates, Supermán y Bernal. Ni Landa, descolgado desde el comienzo del puerto, sin fuerzas para ir con los mejores. Mas y Roglic juntaron voluntades y esfuerzos. Fuerte alianza, definitiva para castigar a sus rivales.

Caruso fue el héroe de un etapón, y como tal lo celebró. Mientras, los favoritos dejaron conclusiones. Roglic mostró seguridad y solidez, Mas admitió no haber podido poner en aprietos al esloveno, pero se segunda plaza parece firme. Es el líder del Movistar por delante de López. Egan Bernal no está a su mejor nivel, como su compañero Yates. Y Landa no está, a pesar del «landismo».

Este lunes la Vuelta disfrutará de la primera jornada de descanso tras 9 días de competición. La carrera se reanuda el martes con la décima etapa entre Roquetas de Mar y Rincón de la Victoria, jornada de media montaña de 189 km.

Enric Mas: «Estaríamos contentos de acabar así pero vamos a ir a por el rojo»

Enric Mas (Movistar) confesó nada más cruzar la meta que en su equipo ya estarían «contentos» de que él y Miguel Ángel López acabasen en la segunda y tercera posición de la Vuelta 2021 que ocupan tras la etapa de este domingo en el Alto de Velefique, aunque ha asegurado que ambos irán «a por el maillot rojo» que porta Primoz Roglic.

«Ojalá», dijo el balear cuando se le preguntó si el Movistar será capaz de batir a Roglic, aunque admitió que en el equipo azul ya estarían «contentos de acabar así» en la clasificación general.

«Aunque vamos a luchar y a por el maillot rojo. Ojalá algún día podamos cogerle» a Roglic, dijo un Mas feliz del resultado de «la primera etapa larga y dura» de esta Vuelta. «Hace tiempo que no transmitía estas sensaciones. Desde 2018 no disfrutaba así en la bicicleta», dijo.

Mas, tercero en la etapa a un segundo del esloveno, asumió que, a pesar de su gran etapa, «no» ha tenido contra las cuerdas a Roglic», sino que ha «relevado más fuerte que él» cuando se han quedado solos «porque era el que tenía que sacar tiempo».

«Hemos salido a sacar tiempo a todos, hoy he conseguido sacarlo yo, pero seguro que otro día lo sacará Miguel Ángel», apuntó de cara a lo que queda de Vuelta el corredor balear, tercero en la etapa de hoy y segundo en la general tras un duro ataque en el último puerto, el Alto de Velefique, de categoría especial.