Marcos Dreyer, entrenador del Urbia Palma. | P. Pellicer

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El Voley Palma gana tiempo. El conjunto de Ciutat confirmó este lunes su inscripción en la Superliga para la temporada 2021-22, pero su presencia en la máxima competición nacional aún no está garantizada si en las próximas semanas no se concreta alguna de las operaciones que están en marcha.

Después de anunciar a principios de junio que la directiva se fijaba el 13 como fecha tope para tomar una decisión sobre su futuro, los responsables del Voley Palma han optado finalmente por mantener vivas las esperanzas de seguir adelante. «El club se inscribe en la Superliga a la espera de ver si en las próximas semanas cierra algún patrocinio para garantizar la viabilidad del proyecto», reza el comunicado hecho público por la entidad.

El objetivo es conseguir 100.000 euros de inversión privada para dar forma a un nuevo proyecto que sea capaz de competir por las grandes citas. En la búsqueda de inversores se han abierto algunas puertas y se mantienen las negociaciones. «Hay varias opciones pero ninguna realidad a día de hoy. Nos inscribimos y a final de mes se tomará la decisión definitiva», informó el club.

El Voley Palma mantiene tanto la esperanza como las incógnitas sobre su futuro, una situación que no es precisamente nueva para el grupo que dirige Marcos Dreyer. Esta temporada no se ha apalabrado ninguna renovación teniendo en cuenta la incertidumbre que planea sobre un proyecto que tiene en vilo a sus aficionados a la espera de conseguir financiación en un escenario especialmente complejo por el coronavirus para todas las empresas.