La nadadora isleña Aina Hierro posa con las dos medallas logradas en el nacional en la piscina del Palma. | T. Ayuga

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Pese a entrenar en inferioridad de condiciones respecto a sus rivales, sin una piscina de 50 metros a su disposición en Mallorca, Aina Hierro Pujol (Palma, 1998) demostró que tiene carácter, que no renuncia a sus sueños y, además de coronarse reina estatal de los 100 metros mariposa y subcampeona de España en 50, la deportista del Club Natación Palma se ganó el derecho a participar en su primer Europeo absoluto (como campeona de 100 mariposa) y a soñar con los Juegos Olímpicos de Tokio. Por partida doble, pues en la distancia en la que es la referencia nacional apurará sus opciones, pero también se ha ganado el derecho a nadar el relevo 4x100 estilos que perseguirá su plaza para la gran cita del verano. Aina compartirá equipo (concentrado estos días en Andalucía) con tres nadadoras ya clasificadas como África Zamorano, Jessica Vall y Lidón Muñoz y, aunque reconoce que «es complicado», no esconde que «el objetivo es clasificarse para los Juegos e iremos a por todas», asegura la nadadora estrella del Palma en el presente.

Motivaciones

Al Campeonato de España de Sabadell iba Hierro «con el objetivo del oro en las dos pruebas. En 50 mariposa tuve algunos fallos, pero en el 100 todo fue perfecto», comenta la nadadora isleña, a quien su billete para el Europeo da «una buena dosis de moral para tirar hacia adelante. Vamos a coger experiencia, pues sé que la mínima olímpica en los 100 mariposa es complicada, y en el relevo hay opciones, pero confío en hacer una buena marca y darlo todo, pues es una gran experiencia a nivel personal y deportivo. Y lo que pase, pasará...», añade.

Sabe Hierro que puede «ir a más», aunque confía en el próximo ciclo olímpico (París 2024) para intentar dar otro paso al frente si no llega antes. «El año que viene acabaré la carrera y sólo tendré que compaginar mi trabajo (enfermera) con la natación... Todo será más fácil», asevera la pupila de Mimar Serra, a quien felicitaron los técnicos de la Federación Española por su trabajo subacuático.

A la espera de la reapertura de Son Hugo, sin poder nadar en el BEST Centre ni en la piscina exterior del CTEIB y expuesta a un peregrinaje por diferentes instalaciones después de Semana Santa, lamenta Hierro no tener una piscina de 50 metros en la Isla en la que ejercitarse como lo hacen sus rivales. «No es lo mismo, no tener una instalación así te condiciona mucho. Entreno en la piscina del club (s’Escorxador), en Son Moix... Pero con horarios y en condiciones diferentes... Eso es un hándicap importante respecto a otras nadadoras», explica la campeona de España, movida por la motivación de los resultados, pero con desesperanza por el tiempo transcurrido sin soluciones. Pese a ello, ha dado «el paso que necesitaba y ahora tengo que aprovechar la inercia. Si va bien, adelante; sino, no se acaba el mundo», significa.