El delantero de la selección española Iago Aspas celebra tras marcar el primer gol ante Inglaterra. | Juan Carlos Hidalgo

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Inglaterra 2-2 España

Inglaterra: Hart (Heaton, m.46); Clyne, Stones, Cahill (Jagielka, m.46), Rose (Cresswell, m.79); Dier, Henderson, Lingard, Lallana (Walcott, m.27), Sterling (Townsend, m.65); y Vardy (Rashford, m.67).

España: Reina; Carvajal, Íñigo Martínez, Nacho, Azpilicueta; Busquets (Nolito, m.77), Mata (Aspas, m.46), Thiago (Herrera, m.56); Vitolo (Koke, m.46), Silva (Isco, m.63) y Aduriz (Morata, m.63).

Goles: 1-0, m.9: Lallana (9,p). 2-0, m.48: Vardy. 2-1, m.89: Aspas. 2-2, m.96: Isco.

Árbitro: Ovidiu Alin Hategan (RUM). Amonestó a Sterling (m.29), Walcott (m.31) y Rose (45+2), de Inglaterra; y a Íñigo Martínez (m.30), Aspas (m.65) y Carvajal (m.75), de España.

Incidencias: partido internacional amistoso disputado en el estadio de Wembley ante 83.716 espectadores.

Isco y el debutante Iago Aspas rescataron este martes un agónico empate para la selección española ante la de Inglaterra (2-2) que, sin embargo, no logra camuflar el pobre encuentro de los de Julen Lopetegui en Wembley.

El tanto del futbolista del Real Madrid en el minuto 96 fue una recompensa excesiva para una España que volvió a extrañar en el centro de la zaga a Sergio Ramos y a Gerard Piqué y que hasta el 89 parecía encaminada a una derrota sin paliativos ante una Inglaterra mucho más motivada.

España se tomó el amistoso al pie de la letra y se vio superada en todo momento por un equipo de casa voluntarioso, consciente de la importancia moral de ganar a la Roja para afianzar el proyecto de Gareth Southgate en el banquillo.

Después de cumplir con creces hace tres días ante Macedonia (4-0), Lopetegui aprovechó el partido para probar diferentes variantes tácticas y sorprendió al salir de inicio con una defensa de tres: con Nacho, Azpilicueta e Íñigo Martínez, mientras que Carvajal se colocó como carrilero derecho.

El seleccionador quiso premiar a Aduriz por su buen partido en Granada y le dio la titularidad en un estadio tan icónico como Wembley y ante un rival histórico como Inglaterra.

El delantero del Athletic, junto a Reina, Mata, Íñigo y Azpilicueta, fue una de las cinco novedades de una España que naufragó en el primer tiempo y que acusó en exceso el experimento de la defensa de tres.

En Inglaterra, Southgate, quien a falta de su confirmación oficial, dirigía el cuarto y último encuentro para el que había sido contratado, optó por introducir tres modificaciones con respecto al equipo que goleó el viernes a Escocia (3-0).

Nathan Clyne entró en el lateral derecho, Jesse Lingard ocupó el lugar del lesionado Rooney y el hasta la pasada temporada prolífico Vardy, que atraviesa una aguda sequía goleadora con el Leicester, fue titular arriba en detrimento de Sturridge.

La novedosa Inglaterra de Southgate, que busca desterrar, por fin, el balón largo y mimar el esférico, era consciente de que esta noche se medía a la que, en sus propias palabras, era su espejo. La premisa era clara: presión sobre Busquets y salir rápido con Sterling, Lallana y Vardy.

Estos dos últimos se aprovecharon muy temprano de los desajustes españoles en defensa y un balón en profundidad del media punta del Liverpool a la espalda de Íñigo Martínez lo recogió Vardy, que fue derribado dentro del área por Reina cuando intentó achicar la pelota.

No falló Lallana desde los once metros y con un disparo seco a media altura subió, ante el júbilo de la incrédula grada de Wembley, el 1-0 al marcador.

Casi un cuarto de hora tardó en llegar el primer acercamiento de España, con un disparo desde la frontal de Vitolo que se marchó desviado.

No hubo más noticias de los de Lopetegui en el pobre primer tiempo, en el que, ante sus recurrentes errores defensivos, pasó a una defensa de cuatro.

Movió fichas el técnico visitante en el descanso y dio entrada a Koke por el inadvertido Vitolo y al debutante Iago Aspas por un Juan Mata que se contagió de la pasividad de los suyos.

Avisó el futbolista del Celta de Vigo al poco de iniciarse la segunda mitad, pero del posible 1-1 se pasó, en apenas segundos, al 2-0, obra de Vardy.

Los de casa castigaron el enésimo fallo de Íñigo Martínez en el minuto 48, cuando Vardy, en plancha y libre de marca, mandó al fondo de la red un preciso centro del capitán Henderson.

Avasallaban los ingleses ante una España totalmente anestesiada y Walcott estuvo a punto de unirse a la fiesta local, pero su disparo lo mandó a saque de esquina un acertado Reina desde el suelo.

El carrusel de cambios mermó todavía más el ya de por sí pausado ritmo de encuentro y tanto Lopetegui como Southgate aprovecharon la segunda mitad, con nada en juego, para repartir minutos.

En España debutó Ander Herrera y tuvieron minutos Isco, Morata y Nolito, mientras que en los 'Tres Leones' Cresswell disputó su primer partido con Inglaterra y jugaron también Jagielka, Heaton, Townsend y el joven Rashford, que se llevó la ovación de la noche.

Con la victoria inglesa prácticamente en el bolsillo y el estadio semivacío para evitar las interminables colas en el metro, España consiguió recortar distancias gracias a un gol espectacular de Iago Aspas.

El futbolista gallego, sin suerte en su etapa en el fútbol inglés, en las filas del Liverpool, marcó el gol de la noche en el minuto 89: encaró a Stones y sacó un zurdazo que se coló por la escuadra izquierda de un Heaton vencido.

Con el tiempo prácticamente cumplido llegó la igualada de los españoles, obra de Isco, quien poco antes había tenido una ocasión de oro para el 2-2.

Esta vez no falló el jugador del Real Madrid, que bajó con el pecho un centro de Carvajal para soltar un disparo que se coló entre las piernas del portero inglés y dio a los de Lopetegui una recompensa excesiva para lo visto sobre el terreno de juego.