Gregorio Manzano, durante una sesión de entrenamiento.

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El tour de autopromoción que inició Gregorio Manzano el pasado jueves en Madrid finalizó el lunes con una comida en el Asador Donostiarra donde concedió una última entrevista en este caso al diario AS. Tras sus declaraciones el domingo pasado a 'El País' en las que declaraba que los aficionados del Mallorca eran «futbolísticamente negativos», ayer, también a nivel nacional, insistió en esta idea y en otras. El andaluz, dijo a este diario deportivo que «Mallorca enseña el nombre de Baleares, es algo autóctono. Debería representar lo que, por ejemplo, el Racing para Cantabria. Allí sí que llena al campo. Pero en Palma la gente prefiere la paella al partido». Manzano, insistió una vez más que en el partido disputado contra el Arsenal del año 2001 y correspondiente al primer encuentro de la Champions que jugó el Mallorca en Son Moix, acudieron 11.000 aficionados, cuando en realidad fueron 20.170. «Hace nueve años -dice Manzano al diario AS- el Mallorca jugó la Champions. Se enfrentó al Arsenal y en Son Moix había 11.000 personas».

Implicación
El entrenador se pregunta: «¿De verdad llenaríamos el campo si ganamos la Liga? En Mallorca hay un problema de cultura futbolística y aunque le tengo que dar la gracias a los 10.000 fieles de siempre, aviso: si no hay más implicación, este equipo no seguirá en Primera mucho tiempo», comenta. Sobre su futuro en la Isla, el actual entrenador dice no saber si seguirá en el club bermellón la venidera campaña y destaca que «quién dice que no llega un árabe como los de la Premier y me dice: siga, porque voy a hacer el equipo que usted quiera. Me veo muy viejo para la Sub-21, y tengo una gran aspiración que no he cubierto: jugar competición europea. Pero la Selección es grande. Tengo una cláusula que creo que es conocida: si me llaman de la roja, quedo libre». De momento no sólo no le han llamado de la roja, sino que además han renovado a Del Bosque.

La afición de forma mayoritaria, salvo excepciones, se ha mostrado muy crítica con estas declaraciones realizadas por el entrenador que, lejos de matizarlas, ha insistido en ellas en dos días seguidos.

Mientras tanto el club se mantiene en silencio. El propietario Mateu Alemany no ha declarado nada respecto a lo comentado por el andaluz, tampoco ningún miembro del consejo de administración, ni la entidad a través de su página web realizó ningún comunicado ni a favor ni en contra de lo declarado por el técnico. Sin embargo, la hinchada está muy irritada por estas declaraciones y la gran mayoría de las personas vinculadas con el entorno del club las califican de «inoportunas».