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Agencias|LA CORUÑA
El Barça se agarró en Messi para resolver un partido que se había puesto muy difícil y donde los azulgrana no brillaron como en anteriores ocasiones. El conjunto azulgrana se adelantó en el marcador antes de la media hora de partido. Merecía el tanto Messi y también Henry, ambos perdonaron, pero una acción brillante del argentino permitía al conjunto de Guardiola situarse en el escenario que más le gusta, es decir, con ventaja mínima y esperando que el rival le diera espacios. El gol de Messi no hacía más que hacer justicia a la superioridad del conjunto azulgrana en la primera media hora.

Cuando el Barça estaba siendo superior y vencía con comodidad, el Deportivo consiguió reaccionar. Adrián sorprendió a la zaga azulgrana y certificó un empate prácticamente a los diez minutos de haber encajado el tanto. En la segunda parte el Deportivo desmontó al rival. El Barça ofrecía su peor cara, pero si están Messi y Pedro en el campo puede pasar de todo. El canterano metió un balón al argentino que marcó a falta de diez minutos. Ibrahimovic anotó el tanto de la tranquilidad a dos minutos del final.