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Fernando Fernández Soñar no cuesta nada, y menos en la situación en la que se encuentra el Bàsquet Mallorca. El conjunto de Xavi Sastre ha impuesto la implicación por encima del talonario para volver a ser la sensación de la LEB Oro y manejarse en posiciones de 'playoff', merced en buena manera a las tres victorias consecutivas (Tarragona, Breogán y Cáceres) cosechadas en un noviembre sensacional. Ahora, el cinco naranja quiere dar otro paso al frente en sus aspiraciones y regresa al Palau para medir fuerzas con el Clínias Rincón Axarquía (12:15 horas, IB3 Televisió) en un partido que puede disparar las expectativas del cinco de es Raiguer.

Pese a la ausencia de Daniel Northern, Sastre ha sabido exprimir al máximo las virtudes de su vestuario para firmar un balance superior en un triunfo (6-5) al del pasado curso a estas alturas. En los albores del derbi balear, un Axarquía que llega con las credenciales de filial del Unicaja de Málaga y espoleado por una victoria ante el León (85-83) que detuvo una racha de tres derrotas (Melilla, ViveMenorca y La Laguna) del grupo de Paco Aurioles, en el que milita uno de los jugadores mallorquines con mayor proyección en la actualidad y a la vez conocido de la hinchada del Palau. Y es que con el cuadro malagueño aterriza en Inca Miki Servera, que explotó el pasado año en el Mallorca y provocó que Aíto García Reneses recomendara su salida rumbo a Málaga, al igual que Joan Sastre hizo las maletas rumbo a Sevilla (Cajasol).

El Mallorca no es un rival cualquiera. Puede presumir de poseer un ataque fiable (83'6 puntos por partido), con el mejor promedio desde 6'75 (104 triples en 11 partidos, un 35'7% de acierto) y hombres como Blanch, Green e incluso Amador -mejor triplista, con 7 de 12, un 58'3%, junto con un Green infalible: 34 de 78, un 43'4%- enchufados desde larga distancia. La recuperación de un Joan Riera indispensable, las buenas prestaciones de Biviá y el trabajo silencioso de Jeff Bonds e Israel Pampín, colosales en labores defensivas, hacen del perímetro del Mallorca el secreto del éxito de un equipo que ya no sorprende a nadie, más tras exhibiciones como la del pasado domingo en Cáceres (82-85).

Si a ello se une el liderazgo en la pintura que ha asumido Amador, secundado por el siempre presente Alzamora, el Mallorca puede presumir de haber encontrado la receta del éxito.

Eso sí, el Axarquía llega con la necesidad de recuperar su mejor versión y no descolgarse respecto a los naranjas, que acumulan un triunfo más (5-6) que los andaluces. Finalmente, Miki Servera se ha recuperado de los problemas de espalda que le impidieron jugar ante el León, pero el hijo del legendario Toni Servera no es el único peligro que asoma. El gigante balcánico Sinanovic (221 centímetros) es toda una amenaza en la zona, sin dejar de lado a Lima. Ambos son los máximos anotadores del Axarquía (13'6 y 13'2 puntos por partido), sin dejar de lado a Jhornan Zamora, que ejemplifica la filosofía de un equipo que en su segunda campaña en la categoría de plata sigue teniendo como meta nutrir de jóvenes talentos a Unicaja.

Con el clásico balear en el horizonte, el Bàsquet Mallorca no quiere detenerse en su mejor momento y busca la cuarta victoria. La que acabe por consolidar a los naranjas como uno de los equipos a tener en cuenta.