Toni Mora No hubo sorpresas, el derbi menorquín por antonomasia mostró lo que se preveía. Un Alaior todo ardor guerrero y un Sporting que puso el fútbol aunque una vez más se quedó sin premio. El Sporting lo hizo todo para ganar, querer el balón, jugar, crear ocasiones pero no marcó. El Alaior se entregó a fondo.